JOSEP DOMINGO MORELLA
La imagen de Morella ante los ojos del visitante ha cambiado en los últimos años. Al descender a la ciudad desde la carretera de Ares llama la atención el polígono industrial de les Casetes. Inaugurado en 1997, y ahora repleto de naves y silos, contrasta con el más allá amurallado que ofrece la clásica estampa de Morella.
Sin haber descendido de la carretera de Ares, y fotografiando la imagen de Morella desde el mirador situado en esta carretera, asoman, detrás del castillo, los aerogeneradores, que en pocos años han crecido en los pueblos de Els Ports. Al igual que en otros puntos como Sant Pere de Castellfort los "molinillos" de cien metros de altura y buena dosis metálica se entremezclan con las piedras labradas durante siglos.
La imagen urbana de Morella también ha cambiado con las viviendas del Tint, un edificio de cinco alturas que no llamaría la atención en Castelló, y puede que tampoco ahora en Morella, cuando las alturas sobrepasan la muralla y se han integrado ya el paisaje urbano morellano. No obstante, los vecinos de la calle la Font han perdido el sol para siempre ya que una mole ocupa la antigua fábrica del Tint.