R. LORGEOUX CASTELLÓ
Los técnicos en telecomunicaciones advierten que el apagón analógico en la provincia de Castelló, previsto para el próximo 31 de diciembre, provocará una demanda de más de 200.000 receptores de la Televisión Digital Terrestre (TDT). Aunque la inmensa mayoría de hogares posee ya un dispositivo, lo cierto es que habrá una petición masiva de aparatos a medida que se aproxime la fecha del cambio de señal, debido a los numerosos televisores existentes en las viviendas.
Según los responsables de la empresa Componentes Eléctricos Marbe, "el problema es que ahora la gente sólo está comprando un TDT para colocarlo en el comedor y no se da cuenta que cuando se produzca el apagón necesitará otro por cada televisor. Muchas familias tienen una televisión en la cocina, en el dormitorio o en la habitación de los hijos, y a todas les hará falta un receptor por aparato para ver los diferentes canales".
El último informe del Instituto Valenciano de Estadística (IVE) cifra en 228.700 los hogares habitados en la provincia de Castelló. Esto quiere decir que la demanda de TDT tras el verano sufrirá un aumento espectacular, que se disparará coincidiendo con los repetidos anuncios del apagón analógico, es decir, a final de año.
Los expertos en telecomunicaciones creen que las instalaciones de las viviendas estarán completamente adaptadas, ya que se ha trabajado con la suficiente previsión en los últimos meses.
Al respecto, se calcula que "más del 80% de las fincas ya disponen de la infraestructura necesaria", tal cual se apunta desde la Asociación de Electricistas de Castelló.
Sí que es cierto que, por culpa de la señal, existen todavía algunos problemas de recepción, ya que dependiendo de la zona se sintonizan más o menos canales.
En la capital de La Plana, por ejemplo, algunas viviendas situadas en el bulevar Blasco Ibáñez captan menos cadenas que los edificios localizados en la Universitat Jaume I.
En principio, estas anomalías a la hora de sintonizar todos los canales se subsanarán en los próximos meses.
No obstante, en otras provincias de España como Zaragoza el apagón analógico no ha cumplido los plazos previstos por este tipo de irregularidades.
"El televisor de 17 y 19 pulgadas con TDT incorporado será el regalo estrella"
El receptor de Televisión Digital Terrestre tiene muchas posibilidades de convertirse en uno de los productos más solicitados para las próximas fiestas de Navidad. La costumbre de dejarlo todo para el final provocará que la demanda supere todas las previsiones, aunque los técnicos en telecomunicaciones creen que "el regalo estrella" será otro bien distinto, si bien relacionado con lo mismo.
"Aunque habrá una avalancha importante, los diferentes establecimientos especializados estarán totalmente preparados. De hecho, más que el TDT, el producto que se podría vender mucho es el televisor de 17 y 19 pulgadas con el sistema incorporado. Mucha gente aprovechará para cambiar de aparato. Seguro que habrá ofertas para comprar este tipo de televisiones", precisan desde la empresa Componentes Electrónicos Marbe.
Otra opción que se presume tendrá gran aceptación es el receptor-grabador, que no sólo permitirá sintonizar todos los canales a través de la señal terrestre, sino que ofrecerá la posibilidad de recoger y memorizar mediante un disco duro aquellos programas que se deseen reproducir por su interés o por no haberse podido ver en el momento de la emisión.
Actualmente los precios del TDT se ajustan a todos los bolsillos. A partir de 25 euros es posible adquirir un reproductor. La amplia variedad, dependiendo de la calidad y las prestaciones, satisface las necesidades del más exigente.
Lo mismo ocurre con las televisiones con el sistema digital terrestre incorporado. Las tarifas de los numerosos distribuidores en la provincia de Castelló varían en función de las pulgadas y de las conexiones. Desde 300 euros cualquier cliente está en disposición de comprar un aparato de gama alta.
Tanto en los TDT como en las televisiones con sistema digital terrestre el precio final puede resultar más económico y asequible por la existencia de algún tipo de oferta. Una práctica, por otro lado, habitual en los últimos años. r. l. castelló