XAVIER MANZANET VILA-REAL
En cuanto a la economía local de Vila-real, "el próximo año 2010 será muy duro y, desde luego, se tendrá que disminuir el gasto corriente y nos tendremos que preparar para afrontar las muchas necesidades de la ciudad con menos ingresos". Así de tajante se mostró el portavoz y concejal delegado de Hacienda, Ignasi Clausell, durante la sesión de la última junta de Gobierno local de Vila-real.
Clausell añadió que "por descontado, los ingresos no serán mayores. Y vamos a esperar a que el Gobierno central no haga devolver a los ayuntamientos el dinero avanzado en transferencias de capital porque entonces sí que llegaríamos a la una situación catastrófica". En este sentido, el concejal de Hacienda comentó que "los sueldos tanto del alcalde como de los concejales ya están congelados y seguirán, presumiblemente, congelados".
Cabe recordar que el actual presupuesto del consistorio es de 37 millones de euros, en torno a diez millones menos que en 2008 "y veremos cómo quedará el de 2010, ya que seguro que resultará difícil debido a que las necesidades que las corporaciones locales tendrán que atender serán mayores, pero sus ingresos, seguro, menores".
Biblioteca de verano
Más satisfecho se mostró Clausell, también responsable de las bibliotecas municipales, por la marcha de éstas durante esta temporada estival.
Así pues, la "Biblioteca d'Estiu" registró el pasado 2008 un total de 1.832 usuarios, mientras que en 2009, la del barrio del Pilar ha tenido hasta el momento, 3.445 lectores, a los que hay que sumar otros 2.133 de la del Barranquet. El pasado verano se prestaron 1.845 libros y, durante este verano, la biblioteca del Barranquet ha prestado 2.184 y la del Pilar, 3.431. Y las actividades han pasado de 43 a 86.
Es evidente que habrá que replantearse la existencia de la "Biblioteca d'Estiu", con los servicios que prestaba en la zona del Ermitorio de la Virgen de Gracia. Así, "puede que en el futuro haya que decantarse más por las bibliotecas urbanas", afirmó Clausell.