R. L. T. CASTELLÓ
Las parejas de la provincia de Castelló apuestan por septiembre para contraer matrimonio. Se trata del mes preferido, con el permiso de junio. Es decir, justo antes e inmediatamente después del verano se producen la mayor cantidad de enlaces. En el otro lado de la balanza aparecen enero y febrero, que carecen de cualquier atractivo.
Según los últimos datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), 2.469 parejas formalizaron su relación durante 2008. De éstas, 2.444 fueron entre personas de diferente sexo y tan sólo 25 del mismo sexo.
Siguiendo la tendencia de los últimos tiempos, en los que la unión civil ha ido ganando terreno a la religiosa, el 51,19% de las parejas en Castelló (1.264) contrajo matrimonio el pasado año en el juzgado. El 48,76% (1.204) apostó por la ceremonia más tradicional -entiéndase la católica-. Sólo una pareja prefirió una ceremonia bajo otra religión.
Septiembre, con 335 bodas, y junio, con 344, aglutinan más del 24% de los enlaces -679-, aunque la época por excelencia coincide con el final de las vacaciones de . Según las cifras oficiales, entre el citado septiembre y diciembre se produce la mayor cantidad de bodas, ya que las parejas consideran esos meses como los más atractivos del año.
Más del 35% de los enlaces en la provincia se da en septiembre, octubre, noviembre y diciembre.
Descenso desde hace años
Quizás por la crisis económica o simplemente por un cambio en las convicciones personales, el número de bodas ha ido descendiendo desde finales de 2000, con independencia del tipo de ceremonia.
En este sentido, los restaurantes de la provincia han acusado más que ningún otro establecimiento la caída. Si en el pasado había que realizar la reserva con suficiente antelación para evitar sorpresas de última hora, ahora cualquier pareja puede contratar el salón apenas un par de meses antes de la fecha del enlace. Eso sí, siempre existen excepciones con el local, ya que Castelló tampoco ofrece tantas posibilidades.