S. PITARCH CASTELLÓ
Los vecinos del Grau de Castelló han denunciado una nueva plaga de picudo rojo en la zona. Según ha podido saber Levante de Castelló las palmeras del paseo marítimo, frente a PortCastelló, han sido las primeras en volverse a ver afectadas por el regreso de este insecto. "El picudo ya se ha comido los ojos de varias palmeras que estaban rebrotando", explicaba un vecino. Mientras, ni la Conselleria de Agricultura ni el Ayuntamiento han conseguido frenar esta plaga que ha matado a la mayoría de palmeras del Grau, Almassora y Benicàssim y que parecía haber mitigado en los meses de verano.
Pero nada más lejos de la realidad. Según aseguran los vecinos, se pueden ver picudos rojos revoloteando por la zona e incluso dentro de las casas. "Si no hacemos algo acabará con toda las las palmeras", criticaron los vecinos de la zona.
El picudo rojo es una especie de escarabajo originaria de las áreas tropicales del Sudeste Asiático y la Polinesia que irrumpió por primera vez en España a consecuencia de la introducción de palmeras de Egipto.
A pesar de que se están haciendo estudios experimentales, las posibilidades de curación de la infección son inexistentes cuando la presencia del escarabajo en la palmera se encuentra en una fase avanzada y aparecen los primeros síntomas visibles.
En este caso, la única medida posible es la destrucción del árbol con el objetivo de evitar que las larvas se extiendan a otras palmeras de la zona. La larva penetra por el capitel y labra en el tronco galerías de hasta un metro de longitud que parten de la corona y se ramifican en el interior hasta que las hojas centrales comienzan a amarillear y se marchitan. En pocas semanas, la práctica totalidad de la corona del arbol está gravemente dañada.
Por otra parte, un grupo de investigadores de la Universidad de Alicante, junto al Servicio de Inspección Fitosanitaria de la Conselleria de Agricultura, Pesca y Alimentación, han conseguido en Benicàssim dar el primer paso para erradicar de las palmeras de la Comunitat la temible plaga del picudo rojo. El pasado mes de enero eligieron Benicàssim para poner en marcha un tratamiento en fase experimental, para minimizar los efectos de la plaga del picudo rojo en 25 palmeras de diferentes puntos de la localidad.