ANA MONLEÓN SEGORBE
Con los últimos coletazos del mes de agosto, las calles de Segorbe se tiñen de un color y olor especial, el olor a fiestas. Para ello, la capital del Palancia dio, el pasado sábado por la noche, el pistoletazo de salida a sus celebraciones patronales con una de las noches con más magia para los segorbinos, la presentación de su reina mayor 2009, Sara García.
Alrededor de las once y media de la noche la plaza del Agua Limpia se convirtió en un auténtico hervidero de gente que, entre aplausos y aclamaciones a su paso, quisieron rendir tributo a la que se iba a convertir, en breve, en su máxima representante. Acompañada por la que durante todo un año va a ser su corte de honor, autoridades y una larga comitiva de representantes de distintos pueblos y ciudades de toda la Comunitat, una espectacular Sara García llegó hasta el emblemático parque del Botánico Pau para presenciar su exaltación.
Imposición de banda roja
Con el nuevo templete del Botánico como testigo, donde el aroma de las flores, la música de la banda segorbina y el gentío reunido para la ocasión y tras el emotivo discurso de despedida de una emocionada reina saliente, Alicia Hervás, Sara vivió uno de los días más importantes de su vida, la imposición de la banda roja y con ello, su proclamación como reina de las fiestas 2009.
Acto seguido, y tras la imposición de bandas a cada una de las once damas, una guapísima Sara, ataviada con indumentaria segorbina, recibió de manos del alcalde, Rafael Calvo, la medalla de Segorbe y realizó su primer discurso como máxima representante de los segorbinos en el que recordó cómo hace diez años vivió este mismo sueño, en el mismo lugar y con la misma gente cuando fue reina infantil. Como colofón, el himno segorbino puso punto final a esta noche que se convirtió en un sueño hecho realidad para Sara García.