LOLY MORENO LA VALL D'UIXÓ
Anoche se puso en marcha en la Vall d'Uixó la privatización del servicio de recogida de residuos sólidos urbanos por la concesionaria Secopsa, que toma el relevo de la empresa pública Summa que efectuaba la recogida desde 2005. Según apuntó la concejala delegada de Emsevall, (ente municipal en el que se encuentra la empresa Summa), Esperanza Nebot, esta empresa efectuará esta labor "igual que se realizaba hasta el momento, sin cambios, salvo el renovado vestuario".
Precisamente éste era uno de los puntos más conflictivos de la privatización, comprobar si se iba a continuar con el número de trabajadores, si éstos iban a percibir los mismos salarios, si iban a continuar los mismos encargados y si se iba a respetar el convenio de los trabajadores.
Según asegura Nebot "todo va a continuar igual en lo que a los trabajadores se refiere". Y añadió que lo que sí va a cambiar va a ser el aumento considerable del número de contenedores porque "la empresa se hará cargo de dotar a las nuevas zonas de desarrollo urbanístico del municipio".
El socialista Benjamín Salvador ha mostrado sus reservas al hecho de que la empresa respete el convenio firmado con los trabajadores hace tiempo.
Desde que hace dos años el equipo de gobierno del PP, liderado por la alcaldesa Isabel Bonig, aterrizara en la localidad se empezó a hablar de la privatización de la empresa pública Summa. Al principio se habló de que la empresa no era rentable pero finalmente el equipo de gobierno popular de la Vall acabó reconociendo que se trataba de una decisión acorde al ideario político.
Esa huelga también tuvo consecuencias porque el pasado mes de abril se celebró el juicio en el que se vieron las caras el sindicato CC OO y la alcaldesa de la Vall junto con alguno de sus ediles. La juez desestimó la demanda del sindicato en la que acusaba al equipo de gobierno de la Vall de coartar el derecho a la huelga.