ANA MONLEÓN SEGORBE
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Continuando con la celebración de sus fiestas patronales Segorbe despertó la mañana de ayer con un calendario cargado de actividades. Durante la mañana, el emblemático parque del Botánico Pau se cubrió de dibujos y pinturas. Para ello, más de sesenta niños acudieron a primera hora de la mañana para participar en el concurso de pintura infantil al aire libre.
Ya por la tarde, Segorbe acogió uno de los actos más antiguos que se celebran en estas fiestas patronales. A las seis de la tarde y con un aforo hasta la bandera, tuvo lugar la XXIV edición del tradicional concurso de carreras de cintas en el paseo Romualdo Amigó. Tradición ancestral donde el caballo y el jinete se convierten en protagonistas, al igual que en la Entrada de Toros y Caballos.
La prueba consiste en mostrar la destreza de los jinetes que, a lomos de sus caballos y a galope, deben pasar una especie de palo por una arandela con una cinta que cuelga de un carrete. Esta anilla, al ser atravesada con el palo, se suelta y sirve de trofeo para el caballista. A partir de aquí, el jinete que más cintas consigue alcanzar, es el ganador de esta prenda.
Por cada cinta obtenida, los jinetes obtuvieron un galardón, una cinta bordada que lucen en sus chalecos, por parte de las Reinas de las Fiestas y su Corte de Honor que estuvieron presidiendo en todo momento el acto.
Ya a las seis y media de la tarde, como todos los días, el deporte también tuvo su momento con la celebración del XXXI Cross Ciudad de Segorbe en la que distintas categorías, desde infantiles hasta veteranos recorrieron las calles del municipio para celebrar una de las carreras de atletismo con más solera de la capital del Palancia. Posteriormente, los ganadores de las distintas categorías recibieron sus trofeos de manos de las autoridades.