Cifras alarmantesMalos olores, suciedad y enfermedades es el precio que tienen que pagar algunas ciudades a cambio de la típica estampa de una familia que alimenta palomas en parques y plazas. En los últimos años diferentes tipos de aves han colonizado los municipios castellonenses, donde cada vez hay más ejemplares de palomas, gaviotas, estorninos o tórtolas. A esta tendencia se han sumado otras especies de loros.