CARLOS RODRÍGUEZ ONDA
?
Los últimos robos padecidos por la sociedad de regantes Vila d'Onda en sus pozos han provocado la indignación de sus propietarios, a los que tan sólo le queda la alternativa de presionar a las distintas administraciones para que aporten más vigilancia en el campo que disuada el robo continuado de cobre de sus instalaciones. Es lo que la agrupación ha solicitado por carta a principios de septiembre a la Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España (Fenacore) con sede en Madrid, y a la asociación de Pozos de Riego de Vila-real.
Los robos a los que hacen referencia, denunciados en el cuartel de la Guardia Civil de Onda, ocurrieron hace alrededor de un mes. Los daños provocados en los asaltos ascienden a 40.000 euros, ya que no sólo es el cobre que se llevan, "sino los destrozos que provocan", lamentaron desde la sociedad. El primero de los robos se registró el pasado 28 de julio, en el pozo San Isidro, en la partida de la Sud de Tales, donde según la denuncia a la que ha tenido acceso este rotativo, los ladrones forzaron las dos puertas de la instalación de bombeo y sustrajeron 50 metros de cobre, dejando tirados en el suelo tres transformadores.
Dos robos en tres días
El segundo ocurrió tan solo dos días después, el 31 de ese mismo mes, en las instalaciones de la partida Artosala de Artesa, a menos de un kilómetro del ubicado en el azud. El procedimiento fue similar. Tras cortar unos diez o doce metros de valla, forzaron una puerta de acceso a la caseta y rompieron una ventana para llevarse a continuación unos 50 metros de un metal que luego se vende en el mercado negro.
Este incremento de los robos en los pozos ha llevado a plantear a la sociedad la necesidad de intensificar la vigilancia de las instalaciones de riego, "especialmente en esta población donde la dotación actual de efectivos es elevadísima", según indica el escrito remitido a la asociación de Pozos de Riego de Vila-real. Este "malestar existente en el sector de pozos y comunidades de regantes" también ha sido trasladado por carta a la Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España, a la que animan a "aumentar la presión al organismo que corresponda".