JOSEP DOMINGO VILAFRANCA
Otros ayuntamientos no incluidos en la zona del LIC de la Tinença de Benifassà, Turmell y Vallivana también apuestan por controlar la llegada de buscadores de setas. Es el caso de Vilafranca y Vistabella. En Vilafranca, el ayuntamiento ha editado un folleto en el que se explican las normas básicas para la recolección de setas.
Además, el consistorio se ha puesto en contacto con el Seprona de la Guardia Civil y los agentes medioambientales para que se extreme el control sobre los buscadores que acuden al término municipal de la localidad.
La recolección de setas en las áreas de reserva integral de los Parques Naturales está totalmente prohibida. Es el caso del Penyagolosa.
En Vistabella, el ayuntamiento también ha dictado una ordenanza específica sobre la recolección, que toma la base de la de la conselleria de Territorio, editada en 1996. Entre el 1 y el 4 de octubre se organizarán en Vistabella unas jornadas micológicas.
En el seno de las mismas se debatirá sobre la invasión de los bosques. A una de las mesas redondas se ha invitado al alcalde de Mosqueruela, Santiago Escriche, que explicará la experiencia puesta en marcha en el municipio turolense, en el que se cobra una tasa a todos los buscadores que acuden al término municipal. j. DOmingovilafranca
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Los propietarios forestales de Els Ports y la Tinença de Benifassà han comenzado a restringir el acceso a sus fincas a los buscadors de setas. Y lo hacen apoyándose en el título de propiedad de la finca, pero también en la normativa de la Conselleria de Medio Ambiente, que les da potestad para impedir el paso a personas ajenas a la propiedad con voluntad de buscar setas. Desde la Asociación de Propietarios Forestales Tinença Ports han explicado que es el primer año en el que se aplica la Orden de Medio Ambiente específica para el LIC de Benifassà, Turmell y Vallivana, que engloba los términos municipales de Herbés, Morella, Vallibona, Pobla de Benifassà, Castell de Cabres, Xert y Catí.
Esta normativa es más específica que la dictada por Medio Ambiente en 1996 con carácter general para toda la Comunidad Valenciana. Pese a esta norma, con 13 años de antigüedad, su cumplimiento es escaso.
Los propietarios de fincas forestales han comenzado a colocar carteles que impiden el paso a los buscadores que no sean propietarios. Para colocar los carteles se han inscrito en un registro de la Conselleria de Territorio. Este registro les da potestad para impedir el paso a cualquiera que se adentre en la finca.
Pioneros en la Comunitat
La experiencia en la Tinença de Benifassà es pionera y podría ser la piedra de toque para el resto de la Comunitat Valenciana. La normativa especifica que el propietario forestal, individual o de forma conjunta, "podrá manifestar expresamente la decisión de no permitir la entrada indiscriminada de personas para la recogida de setas y otros hongos en fincas de su propiedad, mediante comunicación de esta decisión a la conselleria competente en materia de medio ambiente, concretando la denominación de la finca o fincas así como la referencia catastral (polígono y parcela) del ámbito territorial de dicha restricción". Desde la asociación consideran que es una buena herramienta, a falta de comprobar su grado de cumplimiento.
Aunque un propietario no especifique que no quiere a buscadores en su finca quienes acudan a recolectar setas deben saber que el máximo permitido por persona y día es de seis kilos. A partir de esa cantidad se considera un aprovechamiento comercial, por el que se debe pagar el correspondiente impuesto. Los propietarios forestales apuntan a que la Conselleria de Medio Ambiente debe actuar de oficio a partir de esta norma y por tanto debe controlar el acceso a las fincas incluidas en el registro.