NACHO MARTÍN CASTELLÓ
El concejal de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Castelló, Miquel Soler, manifestó ayer que está dispuesto a reunirse con los colectivos vecinales que se oponen a la ampliación de la zona azul y se compromete a "buscar fórmulas" para no perjudicar a los residentes y trabajadores del entorno.
Soler aseguró que el ayuntamiento sigue abierto al diálogo y que la eliminación de 100 plazas de aparcamiento libre aprobada por el gobierno local "no está ni mucho menos cerrada". "Que ahora se pinten las zonas no quiere decir que no se pueda echar marcha atrás".
El concejal popular explicó que tiene plena predisposición a "estudiar con los técnicos municipales los argumentos de los vecinos y las condiciones que marca el pliego de condiciones de la adjudicación del servicio".
Sin embargo, el movimiento vecinal sigue manifestando su inquietud porque la empresa concesionaria ya está instalando los parquímetros en las tres zonas afectadas por la ampliación de la ORA: los alrededores del colegio Herrero, las inmediaciones del IES Francisco Ribalta y las calles próximas a la plaza de la Muralla Liberal.
La voz de protesta ha resonado especialmente en el seno de la Asociación de Vecinos de Fadrell y la Asociación de Vecinos Doctor Marañón, las cuales han interpuesto sendos escritos ante el ayuntamiento al objeto de solicitar un encuentro con las autoridades municipales. Ambos colectivos argumentan que la zona azul perjudicará tanto a residentes como a trabajadores en un entorno ya demasiado castigado por la falta de estacionamiento para vehículos en superficie.
Esta preocupación es compartida por el portavoz del grupo municipal socialista, Juan María Calles, que presentó ayer una proposición plenaria que reclama la exención de la tasa de la zona azul para residentes y trabajadores. Además, sugiere una "tarifa cero" de media hora para todos los conductores al objeto de facilitar la rotación. "El PP demuestra su tremenda insensibilidad al eliminar centenares de plazas de aparcamiento gratuito en Castelló en momentos de una dura crisis para convertirlas en plazas de pago. El alcalde ha vuelto a equivocarse al saquear de nuevo al contribuyente con más tasas e impuestos, y debería empezar por sanear las arcas municipales".