NACHO MARTÍN CASTELLÓ
El concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Castelló, Juan José Pérez Macián, subrayó ayer que el consistorio se ha basado en "criterios técnicos y no en criterios políticos" a la hora de rechazar la indemnización al anciano de 87 años -J.R.V.- que falleció en el acto por un golpe en la cabeza tras resbalar con una plancha metálica integrada en la acera de la Plaza de la Panderola del Grau.
Macián destacó ayer que los responsables municipales "lamentamos y sentimos esta desgracia" y explicó que la decisión ha sido adoptada "de forma exclusiva" por los servicios técnicos y jurídicos del ayuntamiento. "Lamentamos este caso, pero otra cosa es una indemnización si nuestros servicios consideran que ésta no corresponde basándose en una serie de argumentos jurídicos. En cuestiones de responsabilidad patrimonial, el político no entra bajo ningún concepto en esta decisión, aunque finalmente sea el que tiene que firmar el decreto".
El edil de Hacienda también expuso que en estos casos los técnicos municipales dan audiencia al reclamante y le requieren la subsanación de todos los documentos necesarios antes de emitir una resolución.
Por último, apuntó que los afectados pueden recurrir ante los tribunales una vez agotada la vía administrativa. "Si el ciudadano lo considera, es plenamente libre de acudir a los tribunales porque esta vía queda abierta cuando se cierra la administrativa. Y en algunos casos los tribunales dan la razón al ayuntamiento y en otros dan la razón al vecino. Si los tribunales dan la razón al reclamante, por supuesto que el ayuntamiento asumirá la indemnización porque para ello tiene el correspondiente seguro".
El decreto oficial alega que no existe "ninguna prueba de que el fallecimiento fuera consecuencia de la caída sufrida".
Los hechos tuvieron lugar el 22 de septiembre de 2007 y el informe de la Policía Local confirma que el fallecido resbaló con la mencionada plancha de hierro y sufrió un golpe en la cabeza tras el cual expiró en menos de cinco segundos. El atestado policial precisa que todos los testigos corroboran que el anciano caminaba con normalidad por la acera cuando "comenzó a llover con cierta intensidad y al pisar la plancha metálica éste resbaló y en la caída se golpeó en la cabeza". Un viandante que tardó "unos cinco segundos desde la caída hasta la llegada al lugar" comprobó que el anciano "no presentaba signos vitales y únicamente presentaba signos de movimiento espontáneo-nervioso".