R. L. VILA-REAL
El Villarreal se puede aferrar a las estadísticas para reforzar su confianza frente al Real Madrid. Aunque el cómputo general favorece al equipo blanco, la realidad y frialdad de los números indican que desde que el submarino es uno los conjuntos con más solera en Europa la balanza se inclina más del lado amarillo.
En las seis últimas temporadas -en concreto, desde la 2003-04-, el Villarreal presenta dos victorias, tres empates y una única derrota. Además, esos dos triunfos corresponden a campañas muy recientes en el tiempo, con el lunar negro del 0-5 a favor del Real Madrid en el ejercicio 2007-08.
El 3-2 de la pasada campaña, en la jornada 36ª, pone de manifiesto que el equipo blanco ya no es la bestia negra de los primeros años en la Liga BBVA. Las cuatro victorias consecutivas del Real Madrid desde la temporada 1998-99 hasta la 2002-03 ya son historia, porque la tendencia ha cambiado por completo desde el primer empate (1-1) en el ejercicio 2003-04. Al Villarreal ya no se le resiste ningún equipo en El Madrigal.
De ahí que el envite de mañana suponga para el Real Madrid una auténtica prueba de fuego. Su entrenador, Manuel Pellegrini, durante cinco temporadas al frente del submarino, sabe que Vila-real es una de las salidas más complicadas del calendario. Tanto por el potencial del propietario del campo como por las consecuencias que tendría una derrota en el entorno "merengue".
Hasta ahora la trayectoria del Real Madrid está siendo poco menos que espectacular, con goleada tras goleada en cada partido. Sin embargo, todavía no ha visitado un escenario como El Madrigal.