N. MARTÍN CASTELLÓ
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El punto distendido y más irónico del pleno de ayer llegó con un acalorado debate sobre "los maceteros rompecoches" a raíz de una moción socialista que exige la eliminación de más de un millar de alcorques para árboles que están eliminando plazas de aparcamiento libre y provocando continuos accidentes debido a su escasa visibilidad. El PP rechazó la moción en un gesto de discrepancia política, pero admitió que la instalación de este mobiliario fue "un error" y anunció una retirada progresiva o reubicación de todos los maceteros.
Lo que pudiera parecer una anécdota menor se ha convertido en un debate de primer orden en el ayuntamiento y en la capital de la Plana por dos motivos. En primer lugar, decenas de vecinos ya han presentado su queja por la pérdida de estacionamiento y por los siniestros que están provocando unos obstáculos que han logrado multiplicar el trabajo de los talleres de chapa y pintura y de las compañías aseguradoras de vehículos de la ciudad.
El portavoz socialista Mario Edo subrayó el malestar vecinal con un toque de humor para adentrarse posteriormente en la segunda cuestión de fondo: "Con la reducción de aparcamientos y la instalación de estos maceteros ustedes están estrechado el cerco a los conductores de la ciudad a los que se les está obligando a comprar o alquilar una plaza de garaje porque no se les deja otra alternativa".
La reubicación de parte de estos maceteros todavía no ha sido concretada y el Bloc instó encarecidamente al gobierno local a que evite nuevos problemas y consulte antes a los vecinos mediante la convocatoria del Foro de Tráfico de la Ciudad.