J. ANTEQUERA CASTELLÓ
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El subdelegado del Gobierno en Castelló, Antonio Lorenzo, descartó ayer que las dos prisiones de la provincia (Castelló I y Castelló II-Albocàsser) sean especialmente conflictivas o soporten una mayor tensión entre funcionarios y presos por el hacinamiento de la población reclusa.
"La casuística de conflictividad es reducida, tenemos muy pocos casos en los que haya habido situaciones de tensión entre funcionarios e internos y no hay una situación de dificultad en ese sentido. Esto no es una escuela infantil, hay situaciones de dificultad porque hay 2.300 ciudadanos que están privados de libertad y que no están aquí por su propia voluntad", dijo Lorenzo.
En lo que llevamos de año, según el subdelegado, las infracciones penales han descendido un 10% en territorio de la Guardia Civil, mientras que en el de la Policía Nacional se ha producido otra disminución del 12% respecto al año 2008. "El pasado año pudimos contener las tasas policiales de delincuencia. Hemos ido pasando en Castelló desde los 32 delitos por cada 1.000 habitantes a los 25 por cada 1.000 en 2008. Yo creo que eso es una evolución debida a la entrega y sacrificio de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y del Gobierno, que las ha dotado de medios materiales y humanos".
En 2010, Interior planea abrir la nueva Comisaría Provincial de Policía y tres nuevos cuarteles de la Guardia Civil, además de concluir la rehabilitación del cuartel de Segorbe, que junto con el de Vilafamés han contado con inversión de la diputación. También se pretende tener terminado el cuartel de Morella el primer cuatrimestre de 2010.
"Orpesa tiene mayor complejidad y culminará su construcción el año que viene. El de l'Alcora tendrá las obras concluidas a finales de este año", dijo Lorenzo.
El subdelegado matizó que la nueva Comisaría de Castelló estará en servicio "después del verano que viene, es decir, dentro de un año".
En las prisiones de Castelló hay en la actualidad 2.300 internos (1.650 cumplen condena en Castelló II y 776 en Castelló I).
El obispo oficia en la cárcel
Después de un año de la puesta en funcionamiento del centro penitenciario de Albocàsser, el obispo de la diócesis, Casimiro López, celebró por primera vez la fiesta de la Virgen de la Merced, patrona del mundo penitenciario, con una misa a las diez de la mañana. "Esta instalación correccional goza de una atención pastoral desde hace meses gracias al capellán Jordi Más", aseguran fuentes eclesiásticas.
La Fundación Patim ha recibido la medalla de plata al mérito social penitenciario por su trabajo para favorecer la integración de las personas privadas de libertad. Se trata de una distinción que reconoce las iniciativas y proyectos realizados por esta organización en la prisión de Castelló durante casi 25 años. El acto de entrega, que se realiza en Madrid con motivo de la festividad de la Merced, estuvo presidido por el Ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
El presidente de Patim, Francisco López y Segarra, tras recoger la condecoración concedida, reconoció que a pesar de que han pasado muchos años y la droga ha castigado a este colectivo, "aún perduran en la memoria los rostros de quienes entonces fueron penados, y hoy ya no discutimos que sea una enfermedad". López y Segarra tuvo también un recuerdo para todas las personas e instituciones que "dieron en muchos casos su vida por conseguir un trato más humano y justo a todos aquellos que perdieron o enajenaron su libertad". Este tipo de medallas se conceden tanto a funcionarios que han destacado en su trabajo y a otras personas, como a entidades e instituciones de fuera de este ámbito que colaboran con la administración.