NACHO MARTÍN CASTELLÓ
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Tras una primera sesión de trámite casi vacacional, el pleno del Ayuntamiento de Castelló retomó ayer el pulso político con un debate que evidenció que las obras del esperado Plan Confianza contra la crisis - anunciado el pasado diciembre por Francisco Camps- ni comenzarán ni crearán puestos de trabajo en 2009.
La cuestión salió a reducir con la aprobación de un acuerdo por el que la Generalitat delega competencias en el ayuntamiento para que éste pueda licitar siete de los proyectos prometidos por el Plan Camps, cuyo coste asciende a 8,7 millones de euros y sólo supone una cuarta parte de lo comprometido.
Dicho acuerdo no implica la transferencia de dinero alguno y tampoco fija plazos para el inicio de unas obras que ya no podrán comenzar hasta el próximo año y cuyas partidas de financiación todavía bucean en un pantano de confusión.
Según el documento aprobado ayer, el consistorio podrá licitar los proyectos pero deberá esperar a que la Generalitat decida transferir el dinero. El portavoz del Bloc, Enric Nomdedéu, fue el primero en mostrar su disconformidad con el acuerdo por la ausencia de una asignación económica y de un plazo concretos. Acto seguido, el edil socialista Javier Peris cuestionó también la lentitud del publicitado plan, aunque anunció su voto favorable a esta delegación de competencias para no demorar aún más los proyectos.
La respuesta del PP llegó de la mano del vicealcalde, Javier Moliner, quien -aleccionado por Carlos Fabra desde el banco y a través de notas- intervino con un tono más elevado de lo habitual y justificó al Consell alegando que el Plan Confianza "da un plazo de 18 meses para las obras, un plazo que se adapta más al modo de funcionar de este ayuntamiento; no como el Plan E, que nos ha obligado a ir corriendo y con prisas".
Moliner también intentó demostrar que las partidas económicas son reales citando una retahíla de códigos de cada una de las consignaciones de las siete obras. Sin embargo, este argumento dio pie a una nueva crítica de Nomdedéu, que esperaba con una sonrisa al encontrarse la respuesta puesta en bandeja. "Usted ha caído señor Moliner. No hay ninguna modificación de crédito ni ninguna partida habilitada para pagar el Plan Camps. Si esto es así, que lo es, entonces estas partidas que ha mencionado simplemente ya estaban incluidas en los presupuestos. Y entonces ya me dirá usted qué es y qué aporta el Plan Confianza". La bancada popular no pudo dar una respuesta.
Juegos dialécticos aparte, el concejal Javier Peris concluyó poniendo sobre la mesa la cuestión de fondo. "Dígame usted una sola obra del Plan Confianza que haya comenzado. No puede. Y yo no quiero que me dé argumentos para decir que no lo ha hecho, lo que quiero es que lo haga, porque esa es su obligación con Castelló".
El PSPV también aprovechó para comparar la virtualidad del Plan Camps con la buena marcha de las obras del Plan E (Plan Zapatero), que ya ha aportado al ayuntamiento el 70% de los 30,5 millones de euros previstos para unas obras que concluirán a principios de 2010.