Una vez en los calabozos de Comisaría, el detenido aún tuvo bríos para insultar a los agentes, al tiempo que mostraba sus genitales: "Sois unos gilipollas, policías de mierda, este pueblo es pequeño y todos nos conocemos". El acusado es politoxicómano de larga evolución y sufre una larga dependencia a los opiáceos, lo que limita parcialmente sus facultades volitivas. Durante el juicio no pudo quedar acreditado otro atraco que supuestamente se imputaba al procesado. Esta vez se trataba de una tienda de ortopedias de la calle San Pascual de Vila-real. J. A.CASTELLÓ