NACHO MARTÍN CASTELLÓ
La empresa PIAF no sólo es una de las mayores adjudicatarias de contratos públicos del ayuntamiento, sino que durante 2008 y 2009 se ha beneficiado de pagos de más de 10 millones de euros en facturas fuera de contrato que incluso han llegado a ser cuestionados por informes de la Intervención Municipal, según consta en los datos de la Concejalía de Hacienda facilitados por el grupo municipal socialista.
El portavoz del PSPV en el ayuntamiento, Juan María Calles, exigió ayer al PP explicaciones inmediatas de lo que definió como "pagos a dedo sin consignación presupuestaria y con informes desfavorables de la Intervención Municipal a una empresa implicada en la trama corrupta del caso Gürtel". PIAF obtuvo en 2007 la concesión del servicio de mantenimiento de edificios e instalaciones municipales a través de un contrato de 1,7 millones de euros por dos años (a razón de 850.000 euros por ejercicio).
Sin embargo, durante los últimos dos años esta firma ha recibido al margen del contrato legal abonos extraordinarios de más de 10 millones de euros (cinco veces por encima del precio contratado) por facturas que ha cuestionado el propio interventor por no seguir los cauces de contratación. El volumen de recibos facturados por PIAF sin el preceptivo contrato previo alcanzó los 4,3 millones de euros en 2008 y se completó ese mismo ejercicio con otros 1,6 millones de euros esta vez sí derivados de contratos. En 2009, la cantidad de facturas sin contrato ni consignación se elevó a 7,3 millones de euros.
Vínculo con Víctor Campos
Se de la circunstancia de que un apoderado de la firma PIAF fue también administrador de una empresa -Patrimonial Millars XXI S.L.- a la que estuvo vinculado el ex vicepresidente del Consell, Víctor Campos.