CARLOS RODRÍGUEZ ONDA
El alcalde de Onda, Enrique Navarro, mostró ayer su satisfacción tras conocer que la Conselleria de Infraestructuras ya está redactando el pliego de condiciones para proceder a la contratación del proyecto básico, el estudio de impacto ambiental, y el estudio de integración paisajística del vial rápido que unirá la localidad con Vila-real.
Navarro aplaudió en un comunicado el inicio de la tramitación para construir una carretera que discurrirá de forma paralela a la CV-20 y que permitirá a los ondenses acudir al hospital de la Plana en un menor espacio de tiempo al no tener que afrontar las numerosas rotondas que existen entre Vila-real y Onda.
Sin embargo, el primer edil no dejó de recordar que este proyecto ya estaba incluido en el Plan de Carreteras de 1994 y que el PGOU ya tiene los terrenos reservados para esta carretera y para el TRAM. "Incluso tenemos ya alguna parte de los tramos construidos a dos carriles en el borde de nuestros polígonos industriales", añadió Navarro.
Obras pendientes
Pero la satisfacción del alcalde no es plena, ya que existen otros proyectos, en teoría más avanzados en los despachos, que todavía no se han convertido en realidad. Uno de ellos es el nuevo acceso a Onda por la CV-20 desde la Autovía de la Plana, CV-10 o A-7, en la rotonda del apeadero de Betxí, según la propuesta municipal que se hizo en su momento. Allí se forman grandes colas en las horas punta de entrada a las fábricas, por lo que el ayuntamiento urge a la administración autonómica que licite esta obra.
En un comunicado remitido a este rotativo, el ayuntamiento recuerda que en enero de 2008, el secretario autonómico de Infraestructuras y Transporte, Victoriano Sánchez-Barcaiztegui, informó al alcalde, Enrique Navarro, y al teniente de alcalde de Urbanismo y Medio Ambiente, Juan Miguel Salvador, que las obras se licitarían de inmediato, mientras que en octubre de 2008, le indicó al alcalde y a los primeros ediles de l'Alcora y Betxí que la licitación sería en enero de este año.
De esta manera, habría un acceso directo desde la autovía hasta la carretera de Onda o CV-20, sin pasar por la rotonda elevada, a la que se dirigirán los vehículos que van hacia Vila-real, ni tampoco por dentro del apeadero de Betxí. "Ésta ha sido una reivindicación unánime de todo el pueblo de Onda, con los grupos políticos a la cabeza, y también de los sindicatos y la patronal cerámica, que ahora ha sido ratificada por los empresarios de toda la provincia".