JUANJO GARCÍA GÓMEZ VALENCIA
?
La dirección nacional del PP pidió a Camps medidas "contundentes" ante el escándalo Gürtel para evitar que el caso acabe emborronando la imagen del propio Rajoy. Frente a ello, los populares valencianos renunciaron ayer a liderar en las Corts las medidas de regeneración democrática y cegaron toda vía para abrir puertas y ventanas y aclarar la supuesta implicación con la red corrupta de Correa. Con Camps ausente ayer en el pleno, hasta 17 propuestas de resolución presentadas por la oposición en la segunda jornada del debate de política general, destinadas a investigar el escándalo o prevenir futuras corruptelas, acabaron en el cubo de la basura con los votos del PP. Además, el grupo mayoritario blindó la imagen del presidente al usar su mayoría en la Mesa de las Corts para impedir que se debatiese una propuesta de Compromís que pretendía reprobar a Camps por su "falta de sinceridad" en el caso y la "paralización" de su Ejecutivo.
El veto indignó a la oposición, ya que en febrero pasado los populares forzaron la reprobación en las Corts de la vicepresidenta Fernández de la Vega. El PP alegó que el reglamento no permite presentar al debate de política general propuestas que impliquen explícita o implícitamente una moción de censura o una cuestión de confianza, mientras que la iniciativa sobre De la Vega fue un acuerdo de contenido político en un pleno normal.
Al Tribunal Constitucional
La portavoz de Compromís, Mònica Oltra, denunció este "atropello" a la democracia y rechazó que se tratase de una moción de censura, sino de reprobar políticamente la actitud de Camps que, según el portavoz adjunto y líder del Bloc, Enric Morera, "ha faltado a la verdad 126 veces" sobre el caso. Oltra anunció que recurrirán al Constitucional. El socialista Ángel Luna subrayó la paradoja de que mientras se exige la comparecencia de De la Vega, se veta que los directores generales o gerentes de las empresas se expliquen en las Corts.
Todo esto sucedió en pasillos. Dentro, el PP optó por ignorar el caso Gürtel y, eso sí, usar su mayoría para rechazar todas las propuestas de transparencia como la del PSPV para que el Consell entregue los contratos con la trama; la de Compromís para la creación de una Oficina Antifraude; u otra de Esquerra Unida, sobre una comisión de investigación de "los casos de corrupción que afectan a las administraciones valencianas". La referencia genérica, sin precisar, llevó al PSPV a votar también en contra. Los socialistas han presentado su petición de comisión investigadora sobre Gürtel mientras el PP reiteró ayer que sigue esperando que el PSPV se le dirija para acordar el plan de trabajo de la comisión que quiere crear para investigar las finanzas populares y también las socialistas.
Ésta oferta-amenaza, la presentación de nuevo de la contabilidad en el Tribunal de Cuentas y una auditoría privada sobre los "procedimientos contables" son las medidas con las que el PPCV da por cumplida la contundencia exigida por Génova. La primera iniciativa está muerta. Ángel Luna (PSPV) dejó claro que no va a entrar en el "juego" del PP de una comisión "para acabar sentando a Rubalcaba".
Los populares rechazaron la comisión alegado que con peticiones así se explica el "desprestigio" de los políticos y descartaron una Oficina Antifraude porque ya está la Sindicatura de Cuentas. Los diputados del PP optaron por hacerse los suecos ante los datos que apuntan a una financiación ilegal. "Ha hablado de Barcelona [en la clave de la trama, la caja "B" del PP, según se revela en el informe de la policía] pero no le he entendido", recurrió José Marí. "No sé a qué se refiere, no sé de qué habla, no tengo ni idea", esgrimió Alicia de Miguel.