El entorno del presidente de la Generalitat está convencido de que al igual que ocurrió con la causa sobre los trajes el tiempo acabará dando la razón a Camps, quien sostiene que no ha habido actuaciones irregulares en el PP valenciano. "El presidente siempre escoge el camino más difícil y más largo", indicaba ayer una persona cercana al jefe del Consell. El informe de la Brigada de Blanqueo de Capitales está desde hace tiempo en poder de los populares y ha sido destripado por expertos que sostienen que, a pesar del ruido mediático, no hay base suficiente para un procedimiento judicial. Los populares insisten una y otra vez en que el documento ha estado en manos de varios jueces y ninguno ha actuado, por lo que, entienden, su contenido no puede ser tan grave ni causa suficiente para que Camps corte cabezas. "Si decimos que es un montaje, como va nadie a dimitir", indicaba ayer un alto cargo. Eso sí, las fuentes consultadas están convencidas de que si "algo se demuestra", al presidente no le temblará el pulso a la hora de tomar decisiones. La clave pues está en sí el documento dará pie a nuevas imputaciones. J. R.valencia