La derrota cosechada ayer por el Villarreal CF en Salzburgo no ha hecho sino acrecentar la crisis de resultados que persigue al conjunto amarillo desde el comienzo de la temporada. La plantilla villarrealense confiaba en reaccionar en la Europa League y lograr un triunfo balsámico, sin embargo, el 2-0 de ayer ha hecho sonar las alarmas con un poco más de fuerza y la preocupación se palpa más que nunca en el ambiente.
El primero en mostrarlo públicamente fue Ernesto Valverde, la cabeza visible del plantel de La Plana Baixa, quien no dudó en comentar al finalizar el encuentro que «tenemos que afrontar esta situación y ganar el domingo como sea. Estamos tocados, pero tenemos que insistir pese a que lamentablemente se repite la historia. En el primer tiempo tuvimos ocasiones para encarrilar el partido y ya en la segunda estuvimos mucho peor».
En caso de sumar una nueva derrota, en Liga ante el Espanyol, la directiva villarrealense podría empezar a plantearse con seriedad movimientos en el equipo. No obstante, Valverde sigue confiando en que el equipo se repondrá y podrá sacar adelante la situación: «Estamos preocupados porque hemos entrado en una dinámica negativa, pero nos tenemos que levantar. En muchas ocasiones se nos valora por la capacidad de reacción que uno tiene, así que tenemos que demostrarlo». El problema es que el Villarreal sigue creando ocasiones en cada partido que juega pero no consigue materializaras y, además, en algunos momentos se ve a los jugadores algo perdidos en el campo. Sobre cómo se había desarrollado el encuentro en el Red Bull Arena, el txingurri Valverde explicó que «en la primera jugada podríamos haber puesto el marcador a nuestro favor porque hemos tenido ocasiones de Cani, Rossi o Llorente. Nosotros estábamos fuertes, pero al final nos ha tocado arriesgar y ellos tienen gente fortísima y han marcado».
Todos esos errores deberá solucionarlos Valverde lo antes posible ya que el domingo juegan un nuevo encuentro y no hay tiempo casi ni para asimilar esta derrota. Hoy, vuelta al trabajo.