JUAN FRANCISCO ROCA CASTELLÓ
Sigue la marejada de fondo en el vestuario del Castellón. El divorcio entre jugadores y técnico cada vez es más palpable. La cuerda está muy tensa y corre riesgo de romperse por la parte más débil. Ayer trascendió que Carlos Sánchez ha sido apartado del equipo, porque el club le ha abierto un expediente interno y le ha multado con 1.500 euros por la expulsión sufrida el pasado sábado ante el Real Unión, en el minuto 38, por golpear en la cabeza al delantero local Gorka Brit.
Al parecer, Carlos Sánchez no ha hecho efectiva la multa y, por consiguiente, el técnico, David Amaral, le ha impedido entrenarse con sus compañeros por segundo día consecutivo. El cancerbero abandonó ayer las instalaciones de la Ciudad Deportiva a las 10.10 horas.
Hoy abonará la sanción
Carlos Sánchez, que no quiso hacer declaraciones, tiene previsto hacer efectiva hoy la multa y así poder empezar a trabajar con el resto de futbolistas del plantel albinegro. No quiere que esta situación se prolongue más, ya que no va en beneficio de él ni del Castellón, sino más bien todo lo contrario.
David Amaral es un entrenador muy rígido y serio que no deja pasar ni una. Desde el primer día que desembarcó en el Castellón estableció unas reglas claras y sencillas.
Este verano ya castigó a los utilleros y no les dejó viajar a Barcelona en el partido amistoso contra el Espanyol B.
Del mismo modo, estableció sanciones para jugadores por presentarse con sobrepeso. Incluso ha establecido multas a futbolistas por cometer errores en el terreno de juego.