CARLOS RODRÍGUEZ ONDA
"Hoy es un gran día", repitió ayer hasta en tres ocasiones el alcalde de Onda, Enrique Navarro, para referirse a la puesta en marcha de la vivienda tutelada Llibertat, en la que, como su propio nombre indica, seis personas discapacitadas psíquicas podrán disfrutar de una vida normalizada que ,bajo la supervisión de seis monitores, supondrá un paso más en el desarrollo de su independencia.
Ubicada en la avenida Catalunya, esta vivienda, impulsada por la Asociación de Padres de Minusválidos Psíquicos Virgen de la Esperanza, ofrecerá su servicio entre las 17.00 y las 9.00 horas, horario complementario al establecido por el Centro Ocupacional El Molí. Este piso, con dos baños, cocina, comedor y tres habitaciones, permitirá a los inquilinos tener un domicilio cuando sus padres ya no puedan atenderlos o cuando decidan hacer vida en pareja.
Los usuarios podrán, opcionalmente, acudir los fines de semana a su domicilio familiar, pero en los días laborales serán ellos, Jorge López, Silvia Silvestre, Francisco Doménech, Mª Ángeles Elías, Vicente García y Santiago López, los encargados, bajo la tutela de Antonio Amurrio, Isabel Muñoz, Ángela Muñoz y Patricia Alós, de cocinarse, lavar la ropa o de hacerse la cama, en definitiva, asumir las responsabilidades que conlleva tener un hogar.
El coste de este proyecto asciende a 170.000 euros, cantidad que ha sufragado principalmente el ayuntamiento y la Diputación de Castelló con 50.000 euros cada uno. Por su parte, la Conselleria de Bienestar Social ha aportado el equipamiento, mientras que otras entidades, como la Caja Rural o la ONCE, también formaron parte del capítulo de agradecimientos que el presidente de la asociación de Padres de Minusválidos Psíquicos Virgen de la Esperanza, Francisco Peña, como la directora del Centro Ocupacional El Molí, Mª Carmen Machado, ofrecieron ayer en el acto de inauguración.