LEVANTE DE CASTELLÓ BURRIANA
Burriana se convirtió ayer en la capital fallera. Más de 50 juntas falleras, exactamente 53, asistieron a la localidad para homenajear y despedir a todas las falleras mayores de 2009 de la Comunitat Valenciana. En una agradable jornada de fraternidad, en la que el sol no dejó de brillar, las representantes de las pasadas fiestas josefinas dieron por terminado su reinado que será retomado por nuevas jóvenes.
Como no podía ser de otra forma, la fallera mayor de Valencia, Marta Agustín, y las doce componentes de su corte de honor, presidieron el homenaje junto a las falleras mayores 2009 de Burriana, la señorita Sara Bodí y la niña Ana Tejedo, y sus respectivas cortes de honor. Tanto Sara Bodí como Ana Tejedo actuaron como auténticas anfitrionas e hicieron que Marta Agustí y sus acompañantes se sintieran como en su propia casa.
La recepción
La jornada comenzó a las 11.00 horas con una recepción en el restaurante La Regenta por parte de las autoridades de la localidad, el alcalde de Burriana, José Ramón Calpe, y el concejal delegado de Fiestas y presidente de la Junta Local, Pedro Sancerni. En coche, e incluso con autobuses, la falleras iban llegando al restaurante donde recibieron el saludo de las autoridades y un pequeño aperitivo.
A las 12.00 horas comenzó el intercambio de las fotografías entre las falleras mayores de la Comunitat y la fallera mayor de Valencia, un acto lleno de emoción en el que todas lucieron orgullosas en el estandarte el nombre de su pueblo.
Este fraternal encuentro, que se celebra de forma anual en una población distinta y que esta año lo ha organizado la Junta Local Fallera de Burriana, forma parte de un compromiso adquirido, del que el concejal de Fiestas y presidente de la Junta Local Fallera de Burriana, Pedro Sancerni, informó a los representantes de las distintas comisiones el pasado día 21 de septiembre en el transcurso de un pleno. El acto tampoco ha estado exento de polémica ya que días antes, la Federación de las Fallas de Burriana emitió un comunicado informaron del malestar existente entre las fallas porque no les habían informado y aseguraron que les mantuvieron al margen.