J.M. CASTELLÓ
En 2003, el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, mintió al mundo para intentar justificar la guerra de Irak. Afirmó que dicho país contaba con unas armas de destrucción masiva que luego no aparecieron por ningún lugar. El asesor del Fondo Monetario Internacional y ex presidente del Banco Central de Uruguay, Ricardo Pascale, utilizó ayer este ejemplo para explicar cómo las mentiras y la pérdida de valores hicieron aflorar la crisis de confianza.
Pascale impartió ayer una conferencia en la Universitat Jaume I en la que trazó su particular recetario para "recuperar la confianza perdida". Pascale recordó que la crisis económica se generó en Estados Unidos tras ser violentada la confianza entre las instituciones públicas y empresas y la ciudadanía. A su juicio, se produjo una "pérdida de valores" que desembocó posteriormente "en un debilitamiento de las instituciones". Y uno de los episodios que ahondó en este distanciamiento entre Gobierno y la sociedad fue la guerra de Irak, según apuntó el asesor del FMI.
Pese a estos pecados en origen y "la tardanza y los titubeos" de los Gobiernos en actuar, el también catedrático de la Universidad de Montevideo pintó un panorama actual algo más alentador, y constató que ya se empieza a percibir una mejora de la confianza económica. En su opinión, en la desaceleración de la crisis han incidido las medidas de estímulos públicos, pero sobre todo la llegada de Barak Obama a la Casa Blanca. Pascale destacó el hecho de que haya ejercido él mismo el liderazgo contra la crisis económica, y resaltó como uno de sus logros que "la gente vuelve a hablar de política".