J.MESTRE CASTELLÓ
La construcción en Castelló empieza a ver algo de luz al final del túnel, o eso es al menos lo que parece a tenor de los datos de compraventa de viviendas publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística referentes a agosto. La venta de casas ya no sólo volvió a crecer en dicho mes sino que alcanzó su nivel más alto desde marzo de 2008. Según el INE, la cifra de transacciones aumentó en agosto un 40% respecto a julio y un 9% en comparación con el mismo mes de 2008.
Castelló fue además la única provincia de toda la Comunitat que vio incrementar sus ventas inmobiliarias, aunque tanto el territorio valenciano como España registraron sus caídas más baja en doce meses. Así, la provincia sumó en agosto 1.042 operaciones, 294 más que en julio. Esa cifra incluso se acerca a los números de antes de la crisis. En enero de 2008 , por ejemplo, se firmaron 1.328 transacciones. Es reseñable que las operaciones de vivienda nueva son las que capitalizan el alza. En agosto se formalizaron el doble de compraventas de esta modalidad que en el mes anterior, mientras se firmaron 20 VPP más y las ventas de las casas de segunda mano bajaron un 2%.
Estas cifras pueden suponer un punto de inflexión en la construcción en Castelló y por ende en el resto de sectores. La crisis financiera internacional se cebó primero con el ladrillo y éste arrastró al resto de sectores. No obstante, aún es prematuro lanzar las campanas al vuelo. Aunque los datos de agosto reflejan que lo peor de la crisis ya ha pasado, los expertos y la patronal afirman que el sector continúa en horas bajas. Fuentes de la sociedad de tasación de Tasamadrid subrayaron que la construcción despegará dentro de dos años. En este tiempo el sector prevé sacar al mercado el stock de casas en la provincia. Las mismas fuentes señalaron que el volumen de ventas en agosto responde al desplome de los precios y al mantenimiento de unos tipos de interés bajos. Añadieron que las tasaciones siguen siendo mínimas, así como la cifra de concesiones de hipotecas. Este leve despegue de las ventas, con todo, aporta un cierto optimismo al sector.