RAMÓN PARDO CASTELLÓ
La Plataforma de Damnificados por la gota fría de Burriana emprenderá acciones judiciales contra el ayuntamiento para exigir responsabilidades patrimoniales derivadas de la presunta dejación de sus funciones a la hora de garantizar el funcionamiento de alcantarillado y las infraestructuras de evacuación de las aguas pluviales. Catorce días después del episodio de lluvias torrenciales, los afectados, que se reunieron en una asamblea en la Cofradía de Pescadores, sopesaron ampliar la demanda por la vía administrativa contra otras administraciones con competencias en el tema caso de la Conselleria de Medio Ambiente, el ministerio o la diputación.
El anuncio de acciones judiciales, a falta de que el consorcio de compensación cuantifique los daños, se adoptó en una asamblea con asistencia de más de 400 personas, celebrada en el recinto del puerto. Un encuentro que reavivó el malestar por lo ocurrido, la imprevisión, y la falta de prudencia de la administración a la hora de desarrollar los planes urbanísticos.
Del encuentro también surgió el compromiso de mantener una reunión, el próximo día 22, en Burriana, con los diputados autonómicos por Castelló. Se busca que ellos lleven a les Corts propuestas para legislar la concesión de ayudas económicas a los afectados, porque "Camps trajo buenas palabras, pero no se ha cuantificado ayuda concreta", apostilla el portavoz de la plataforma, Jorge Soriano. Además, añade, se les planteará "la necesidad de redactar un nuevo y más completo plan de actuación para la prevención de inundaciones, puesto que el Patricova, que data de 2002, no tiene mucho que ver con el urbanismo actual de Burriana. Se ha quedado obsoleto y no sirve".
Rechazaron a la unidad militar
Soriano sostiene que las autorizaciones administrativas para construir y urbanizar en el entorno portuario y alrededores de Burriana han tenido mucho que ver en "el efecto balsa, que generó la inundación. La construcción en algunas zonas ha tapado las vías de evacuación natural del agua de lluvia. Además, con las urbanizaciones se cegaron algunas acequias, sin dar alternativa; las ramblas naturales estaban cortadas, y los caminos rurales evacuaron hacia los huertos el agua, con lo que se anegaron provocando un efecto dominó". Eso, apunta, "es lo que debemos evitar".
En la asamblea se lamentó que ningún político asumiera responsabilidades, pese a que, apuntó Soriano, rechazaron la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias, al tenerlo "todo controlado".
Son ya más de 2.500 los burrianenses que han tramitado sus reclamaciones por daños ante el Consorcio de Compensación de Seguros, apunta Soriano, que añade que son más de mil los inscritos en el colectivo que está constituido desde hace 72 horas.
El número de denunciantes da prueba de los efectos de la inundación. De ahí que se quieran defender administrativamente, primero, y por la vía judicial, luego, los "derechos de los vecinos". Esos 2.500 se incrementarán, apuntan desde la plataforma habida cuenta de que no se contabilizan los afectados que no tienen seguro.
Solución conjunta para Castelló y Benicàssim
La teniente de alcalde del Grau de Castelló, Marta Gallén, se reunió ayer con su homólogo de Benicàssim, Gustavo Ramón, para abordar las soluciones conjunta al problema de las inundaciones que se originan en el límite de ambos términos municipales, en la zona del Camí La Ratlla. En este encuentro también han participado técnicos de ambas poblaciones y representantes vecinales de la zona.
Gallén ha recordado que "con cada episodio de lluvias torrenciales o gota fría esta zona, que comparten ambos municipios, se ve especialmente afectada debido a la orografía del terreno, causando numerosos daños a los vecinos del Camí La Ratlla. Situación que se prolonga y que necesita de una colaboración entre ambos ayuntamientos para evitar que se repita y hoy hemos dado un paso más hacia esa solución".
Ramón ha explicado que Benicàssim tiene voluntad de colaborar en la solución y ha aportado un proyecto, de los técnicos, para construir una canalización que permitiría evacuar el agua que se acumula en el término de Castelló a través de unos conductos de aguas pluviales existentes en el término municipal de Benicàssim.