RAMÓN PARDO CASTELLÓ
La Conselleria de Sanitat tan sólo ha hallado un caso, de los 161 denunciados, de vecinos afectados por molestias respiratorias u otros síntomas con vinculación a las emisiones realizadas por las plantas de la empresa de gestión de residuos peligrosos, Reyval Ambient, en l'Alcora. Así consta en la respuesta del conseller, Manuel Cervera, a la diputada de Iniciativa Mireia Mollà. La respuesta, fechada el 2 de octubre, llega poco después de que la Conselleria de Medio Ambiente haya ordenado el cierre del vertedero y zonas de refrigeración de las plantas de Santa y Regatell, hasta solventar el problema de los vertidos.
El caso de Reyval tiene algunas conexiones con lo ocurrido en la planta de Poligás, en la vecina localidad de Ribesalbes, que han llevado a movilizaciones y denuncias por parte de los vecinos y hasta del propio consistorio, que ha legislado para evitar que se implanten nuevas empresas de este tipo. Ahora, en l'Alcora tras la intervención de Medio Ambiente los afectados detectan también incumplimientos de las normas de Salud Pública, por lo que reclaman la intervención de Sanitat.
Irritación nasal y náuseas
Los vecinos de la urbanización cercana han enviado al portavoz de las asociaciones vecinales, Cavecova, en el Consejo de Salut del área 2, hasta 161 escritos de queja ante el malestar ocasionado en los momentos en que desde Reyval se emiten sustancias sin determinar al aire. Ello ocasiona mareos, náuseas e irritación nasal por lo que piden que se tomen medidas, además de las adoptadas por la Conselleria de Medio Ambiente que ha ordenado el cierre de la planta.
Las emisiones de humo, según los afectados, salen de "una chimenea que no debería de existir por no tener autorización ambiental para evacuar vapor de agua, a pesar de que a través de este vapor se producen, al parecer, emisiones de materia orgánica que produce los malos olores y que pone en riesgo la salud de los vecinos". Por ello pedían conocer la composición química del vapor.
En su respuesta, el conseller recuerda que tras la inspección farmacéutica se ha instado a la empresa a pedir la concesión de reutilización de las aguas para las torres de refrigeración. Y "se describen deficiencias e identifica el posible origen de los olores denunciados". De forma complementaria, el inspector de instalaciones de riesgo para la prevención de la legionela ha comprobado, en dos ocasiones que "la instalación de riesgo se ha mantenido parada hasta la resolución del expediente".
Los vecinos de Reyval plantearon en el último pleno de l'Alcora que se analizase la posibilidad de paralizar la actividad en la empresa por sus efectos nocivos a la salud pública.