JOSEP DOMINGO VILAFRANCA
Las temperaturas bajaron el sábado de manera generalizada en el interior de Castelló, registrándose, en muchas poblaciones, las primeras heladas del otoño. En Vilafranca, en el observatorio la temperatura mínima fue de un grado bajo cero, mientras que en Vistabella, en el observatorio de la Fundación Ceam, el mercurio bajo hasta los cuatro grados bajo cero. No obstante, en la madrugada del viernes al sábado, en puntos como Forcall observadores privados ya apuntaron cómo los termómetros llegaron a dos grados bajo cero. De este modo se cumple la afirmación popular que hace referencia a que en el interior de Castelló, especialmente en els Ports, Alt Maestrat y l'Alcalatén, hay tres meses de verano y nueve de invierno. En el Alto Palancia, en Barracas, la mínima llegó a los -0.6 grados bajo cero. No es extraño que en octubre se produzcan heladas de cierta intensidad.
Afortunadamente el frío de madrugada se disipó a medida que fueron avanzando las horas, ya que el sol y el cielo raso contribuyeron a un notable ascenso de las temperaturas. Así las máximas por encima de los mil metros oscilaron entre los 12 grados de Vistabella o Pina de Montalgrao y los 14 de Barracas.
La llegada del frío con la caída de la noche ha supuesto que los habitantes del interior de Castelló se hayan visto obligados a recurrir, un poco antes de lo previsto, a los diferentes sistemas de calefacción que tienen a su alcance. Ayer domingo, en Vilafranca se pudo ver a algún que otro vecino llevando leña a su casa para calentarse durante los próximos meses.
Adiós a la campaña
La mala noticia asociada a las heladas es el punto y final a la campaña de las setas. Los conocidos 'robellones' y otras especies no son amigos de las bajas temperaturas. Durante el pasado fin de semana todavía han sido muchos los buscadores que se han adentrado en las montañas. No obstante, con el frío y el viento del Norte las setas dejan de existir en los pinares al no darse las mejores condiciones para su crecimiento. El frío trasladará a los buscadores de setas a puntos más próximos a la costa como el entorno de la Pobla Tornesa, la Serra d'Irta, el Desert de les Palmes o Espadán.