Que la situación económica es difícil "para todos y que eso se nota en los comercios de Vila-real, como en los de tantas otras poblaciones, es evidente" y en la apreciación coinciden tanto comerciantes de la ciudad como el propio concejal de Promoción Económica, Javier Nácher. "Se nota la crisis y mucho" ha dicho Nácher "aunque ha habido acciones positivas como el Comerç al Carrer de los viernes que, evidentemente, no soluciona la situación pero es una pequeñísima ayuda para un sector que también ha tenido que reducir plantillas y cerrar establecimientos". Comerciantes tanto de la zona centro como de la periferia de la ciudad coinciden también cuando afirman que "en cualquier parte del casco urbano es muy fácil ver que se cierran comercios, se traspasan, se liquida el género y veremos qué sucede con la meteorología porque para el caso del vestido, el pasado año fue muy duro y muchísimas prendas no pudieron venderse porque no llegó el frío". Para los profesionales del comercio en la ciudad "no es fácil saber cuántos abren y cuantos cierran porque el goteo es continuo".