J. MESTRE CASTELLÓ
Patronal y sindicatos de Castelló han decidido cerrar la puerta a la contratación de inmigrantes en sus países de origen en 2010 por la crisis económica. Las previsiones para el próximo año apuntan a que el paro seguirá en alza en España por lo que los agentes económicos han optado por segundo año consecutivo por dejar en suspenso la petición de trabajadores extranjeros en la provincia.
"La situación del empleo a nivel nacional y provincial aconseja ser prudentes y no pedir más contingentes", afirmó Rafael Montero, representante de la Confederación de Empresarios de Castelló, quien participó ayer en la comisión provincial de extranjería junto a responsables del INEM, Servef y de las principales centrales sindicales (UGT y Comisiones Obreras).
Administración, patronal y sindicatos acudieron a la reunión con la decisión prácticamente tomada. El encuentro sólo se prolongó 15 minutos y en él ratificaron lo que preveían de antemano: dejar en blanco la lista de contingentes de inmigrantes en origen para 2010.
Por un un día hubo unanimidad entre empresarios y sindicatos. Ambas partes coincidieron a la hora de calificar de innecesaria una nueva solicitud de trabajadores en el extranjero cuando la provincia cuenta a estas alturas con una tasa de paro próxima al 20%. El desempleo ha crecido un 78% en el último año y afecta a estas alturas a 54.000 castellonenses, entre los que se encuentra una importante cantidad de ciudadanos inmigrantes residentes en Castelló. Estos últimos copan, de hecho, el 27% de parados. "Hay suficiente mano de obra en Castelló para cubrir todos los puestos", apuntó Montero, quien subrayó que todos los sectores económicos trasladaron a la patronal su nulo interés en nuevos cupos. Miguel Damaret, de CC OO, reconoció que "no sería conveniente" seguir contratando en origen. "Hay que tener en cuenta que hasta la agricultura está saturada", agregó.
CEC, CC OO y UGT promoverán cursos de formación con el afán de recolocar a los trabajadores en situación de desempleo. En septiembre ya acordaron vaciar la bolsa provincial de profesiones de difícil cobertura para el último trimestre de 2009.
Y es que todo hace indicar que la sangría de puestos de trabajo continuará a lo largo de 2010. Las personas paradas españolas han empezado a volver a sectores que hasta hace poco desechaban, como el agrícola. El 80% de los collidors y personal de almacén contratado para esta campaña de recolección citrícola han nacido en España.
El boom del ladrillo fue el factor determinante del aumento de empleo en los años de bonanza económica (en su mayoría de baja cualificación) y, ahora, con el estallido de la burbuja el mercado laboral se ha desmoronado. Castelló rozaba hace dos años el pleno empleo, y los empresarios tenían entonces problemas para cerrar sus plantillas, en puestos muy especializados. Por ello acudían a las comisiones de extranjería y solicitaban la contratación de trabajadores extranjeros en origen. En 2006 llegó a Castelló un contingente de más de 400 personas, en 2007 fueron 125 y en 2008, cuando empezó a asomar la crisis, sólo 12. Para este ejercicio no ha habido nuevos cupos, al igual que para 2010.