CARLOS RODRÍGUEZ ONDA
La Fira tuvo ayer su primer encierro de toros cerriles. Los astados de Gerardo Ortega protagonizaron una entrada limpia y rápida en los primeros tramos, sin apenas incidentes, en la que sólo se registraron algunas caídas por el gran número de corredores que participaron en el evento, pero que fueron curados de sus leves magulladuras en la misma enfermería del recinto sin mayores consecuencias.Desde que se disparó el cohete que anunciaba la salida, los astados de la prestigiosa ganadería que acudió en Onda tardaron pocos minutos en recorrer las calles La Safona, San Miguel (donde se produjeron algunas caídas), Virgen del Carmen y Eccehomo.
Hasta aquí, todo perfecto. Fue en el Pla y del Raval donde se produjeron los mayores sustos. Dos toros quedaron rezagados antes de entrar en el corral, lo que provocó unos momentos de tensión entre los muchos aficionados que acudieron a Onda, 6.000 según las cifras oficiales. En total, más de 4 minutos en recorrer todo el itinerario.
Además de la emoción del encierro, los aficionados taurinos también pudieron disfrutar de los astados de Gerardo Ortega en la modalidad de "bou al carrer".
Las peñas también hicieron su aportación al espectáculo taurino. En el día de ayer fueron dos ejemplares, uno del hierro de El Collado patrocinado por el casal Tínger y otro de la ganadería de Tomás Pietro de la asociación taurina Pañuelito Verde, los que acompañaron a los astados de Gerardo Ortega por las calles de Onda, tanto por la tarde como por la noche en las emboladas en las que hubo, de nuevo, susto. En la embolada de la tarde en el Raval dos jóvenes de Onda, T.G.J. de 21 años y O.P.G. de 20, tuvieron que ser atendidos en la enfermería por quemaduras leves, aunque no fue necesario su traslado a ningún centro hospitalario.
Fue una jornada esencialmente taurina, aunque no faltaron los actos para los niños. En la plaza de España volvió a instalarse un parque infantil, que culminó a última hora de la tarde con la actuación de la Banda del Drac, que presentó su espectáculo "Supereccos".
El martes por la noche, los amantes de la música tuvieron su momento. La peña Wattasi organizó un año más una orquesta, esta vez ubicada en la calle Concepción, que empezó con muchísima gente bailando con los "hits" de la Emocions, aunque la lluvia que empezó a caer alrededor de la 1.30 obligó a suspender la actuación.
Pero allí no acababa la noche. La peña Recorte, además de los toros, demostró que también apuesta por la música, como se pudo ver en el pabellón Vila d'Onda el martes por la noche, donde la orquesta Modena tocó hasta altas horas de la madrugada.
Pero aquí no acabaron las orquestas. La V Reserva tocó en los salones Campus, actuación enmarcada en la cena homenaje a la reina, Adela Moliner, que acompañada por las autoridades ondenses, el Consell de Festes, y numerosos amigos y familiares pasó una velada inolvidable.