RAMÓN PARDO CASTELLÓ
El robo de cobre del cableado que suministra energía a las farolas ha dejado a oscuras el camino del cementerio de les Coves de Vinromà desde hace quince días. Mientras, la Guardia Civil busca a los autores por la zona. El alcalde independiente de la población, Jacobo Salvador, confirmó que el montante del material robado supera los 5.000 euros, que asumirá el consistorio, para reponer el alumbrado en una zona que el día 1 de noviembre, festividad de todos los Santos volverá a recibir la visita de muchos vecinos.
Salvador apunta que es la primera ocasión en que el municipio se enfrenta a este problema, que ya han vivido otros pueblos, dado el valor del cobre, utilizado como conductor, lo que hace que los ladrones lo sustraigan para su venta posterior.
El conductor eléctrico desaparecido corresponde al que abastecía de energía a las 21 farolas ubicadas a lo largo de trescientos cincuenta metros que separan el centro del pueblo del cementerio. Estos cables también proporcionaban luz al cementerio y a diversas edificaciones privadas situadas en la zona.
La desaparición de los cables se descubrió al comprobar que las farolas del camino no alumbraban por la noche. Al intentar reparar la avería los operarios descubrieron que tan sólo quedaban los cables del interior del mástil de las farolas del paseo.