NACHO MARTÍN CASTELLÓ
El conflicto entre los feriantes todavía no ha llegado a un punto de acuerdo y alrededor de veinte ambulantes disconformes con el precio que fija la sociedad Recinto de Ferias y Mercados (Refeyme) han solicitado al alcalde que arbitre una solución antes del lunes, fecha en la que deberían comenzar el montaje para poder abrir este fin de semana con motivo de de Tots Sants.
De forma simultánea, tanto Refeyme como el presidente de la Asociación de Feriantes de Castelló, Antonio García, mantienen su postura de impedir a este grupo de vendedores la entrada al recinto mientras no paguen las facturas pendientes de las últimas ferias de Todos los Santos y la Magdalena.
El epicentro de la disputa se gestó el año pasado cuando un sector de los propietarios de casetas de juego se negaron a pagar los precios establecidos por la Asociación de Feriantes, que forma parte del accionariado de Refeyme a partes iguales con la constructora GYC y Mercaplaya S.L., dirigida por Juan Jarque. Los feriantes que iniciaron la movilización alegan que los puestos se deberían pagar por metro cuadrado y consideran "injusto" que las atracciones de grandes dimensiones abonen en términos proporcionales una cantidad inferior.
Este sector crítico montó finalmente en las ferias de la Magdalena y Todos los Santos tras ingresar por transferencia bancaria la cantidad que ellos consideraban adecuada y ahora la Asociación de Feriantes ha anunciado que prohibirá su entrada en el recinto mientras no paguen la factura completa.
El presidente, Antonio García, explicó que el precio se adapta para que grandes atracciones como la montaña rusa o la noria puedan asumir costes. "Si aplicamos el mismo precio por metro cuadrado para muchas de estas atracciones que ocupan mucha superficie resultaría impagable. Estas personas no van a entrar al recinto mientras no paguen. Es una falta de respeto a los compañeros".