LEVANTE DE CASTELLÓ BURRIANA
?
El Consell Agrari Municipal de Burriana acordó antenoche solicitar al Gobierno y a la Generalitat ayudas para los productores y trabajadores del campo afectados por la pérdida de cosechas ocasionada por las inundaciones y lluvias torrenciales del pasado mes de septiembre. Así lo explicó ayer el alcalde y presidente del Consell, José Ramón Calpe.
En el encuentro se acordó también instar a las administraciones central y autonómica que aprueben un nuevo marco legal que permita la aplicación automática de ayudas para los afectados por catástrofes naturales en cultivos.
Se planteó también elevar una petición a la Conselleria de Infraestructuras para que revise las soluciones en materia de evacuación de aguas en la construcción del tramo de la carretera CV-18 entre Burriana y Almassora.
En opinión de muchos agricultores, tal y como refrendó el Consell Agrari, la obra de duplicación de este vial favoreció la acumulación de agua y agravó los daños en las explotaciones agrícolas más próximas. Asimismo, se solicitará a dicho departamento autonómico que estas advertencias sean tenidas en cuenta en futuras obras viarias como la duplicación de la carretera CV-185 (Burriana-Vila-real).
Por otra parte, en el transcurso de la reunión del Consell Agrari Municipal, se hizo palpable la preocupación por el robo de cítricos de los campos, máxime cuando todas las previsiones indican una recuperación al alza de los precios para la próxima campaña. En este sentido, el alcalde ha anunciado que convocará de inmediato una junta de seguridad para que Policía Local y Guardia Civil coordinen acciones comunes para combatir esta práctica delictiva.
En la reunión del consejo agrario municipal están representados además de Calpe, el concejal de Agricultura, Francisco Isach, el Sindicato de Riegos, la Cooperativa Agrícola Sant Josep, responsables de la asociación de pozos de riego y en la que también estuvo representado el grupo municipal socialista con la presencia del concejal Juan Molés.
Las imágenes de campos anegados por el agua embalsada en el entorno de la zona marítima dejaron a las claras la necesidad de buscar alternativas técnicas para permitir el paso del agua hacia la mar e impedir que se repitan situaciones como las del pasado mes. Esa labor corre a cargo de las administraciones competentes en materia urbanística e hídrica.