RAMÓN PARDO L'ALCORA
Los trabajadores de la empresa Reyval Ambient, SL, de l'Alcora iniciaron ayer una serie de manifestaciones y concentraciones ante el consistorio para demandar a los políticos locales soluciones al problema que se les genera tras la orden de cierre de la empresa, en aplicación de un decreto de la Secretaria Autonómica de la Conselleria de Medio Ambiente, Ángeles Centeno, para corregir las afecciones ambientales, que ocasionan malos olores y vertidos. Una orden que, tras ser anunciada hace tres semanas, llegó a la empresa el pasado viernes. Los empleados consideran que sus puestos de trabajo están en riesgo y de ahí sus protestas.
El alcalde alcorino, Javier Perís, atendió ayer a una delegación de los trabajadores, mientras otro grupo de ellos repartía octavillas entre los vecinos denunciando la situación en que quedan 100 familias y recalcando una respuesta del conseller de Sanitat, Manuel Cervera, a Iniciativa descartando - tras un estudio- afecciones a la salud por las emisiones de vapor. Algo con lo que discrepan los vecinos de las urbanizaciones cercanas a la planta de Santa y los trabajadores del polígono industrial.
Cabe recordar que los grupos con representación en el consistorio alcorense han mostrado su rechazo a la actual situación de la empresa y acordado instar a la conselleria a que ordenará su cierre cautelar. Un acuerdo plenario previo a la decisión de Centeno de parar la actividad.
En todo caso, mientras, ni los vecinos afectados por los malos olores ni las fuerzas políticas quieren el cierre de la empresa, tan sólo que cumpla la legislación medioambiental y que no reduzca su calidad de vida.
En manos de la conselleria
Mientras se espera que la empresa cumpla con la resolución de acondicionar las instalaciones, atendiendo los requerimientos de la conselleria, cuyos inspectores pueden pasar a comprobar que se cumple el cierre y se evitan las modestias. En todo caso queda pendiente que la citada conselleria otorgue la autorización ambiental integrada que permitiría continuar con la actividad.
Peris les dejó claro ayer a los empleados de Reyval que el consistorio que preside no tiene competencias en materia medioambiental. "Es la conselleria la administración que posee esas facultades. El objetivo del ayuntamiento es salvaguardar la salud de los vecinos, por encima de todo, al tiempo que los trabajadores puedan mantener sus puestos. Por ello, insistimos, a solución es que el gerente de la empresa cumpla la norma y tenga todo en regla".
En todo caso, Peris atendió la petición de los manifestantes de solicitar a la conselleria que efectúe con urgencia la revisión de las instalaciones y compruebe que éstas están en condiciones de volver a trabajar. El alcalde envió ayer a la conselleria la petición de que la revisión se haga esta semana.
En manos de la conselleria
Por su lado, los vecinos han vuelto a denunciar la existencia de nuevos vertidos de sustancias viscosas desde la empresa, que se cubren con polvo blanco, apuntan. Igualmente indican que hace unos días hubo una emisión de humo de tono anaranjado.
El gerente "debería daros explicaciones"
"A quien deberíais pedir explicaciones es al gerente de la empresa, quien, por cierto, hoy no está aquí, al lado de sus trabajadores, para apoyarlos. Él es el máximo responsable de la situación a la que se ha llegado, por no cumplir con la normativa vigente y realizar actividades sin contar con la Autorización Ambiental Integrada correspondiente". Es fue lo primero que les dijo ayer, a las ocho y media de la mañana, el alcalde Javier Peris a los trabajadores de Reyval.
Peris recalcó que "ni el ayuntamiento ni los vecinos hemos querido nunca que se despida a los trabajadores. al contrario, ojalá la empresa pudiera contratar a muchos más, pero cumpliendo la legalidad".
E insistió en que "la solución es que el gerente cumpla y tenga todo en regla. Sino lo ha hecho es porque no ha querido o no le ha interesado. Ahora debería explicaros él esto", apostilló.