NACHO MARTÍN CASTELLÓ
Un informe de los servicios de ingeniería agrícola del Ayuntamiento de Castelló advierte que el tratamiento a las palmeras afectadas por picudo rojo es todavía incapaz de detener la plaga que se detectó en octubre de 2007 y prevé que la cifra de ejemplares afectados en la ciudad -243 registrados de forma oficial en octubre- aumente de forma "considerable" a finales de año.
Este documento responde a una solicitud del grupo municipal socialista y pone en evidencia que los diversos tratamientos aplicados a palmeras de espacios públicos "no tienen un resultado efectivo totalmente". Además, la falta de cuidados en las palmeras particulares aumenta la presión de la plaga sobre las palmeras aún vivas, entre las que se encuentra el arbolado público que sí recibe tratamientos de prevención del ayuntamiento.
Es por ello que los técnicos inciden en la necesidad de llevar a cabo una nueva campaña dirigida a los propietarios de jardines privados, "puesto que si no se controla en todas las palmeras el picudo rojo se extiende muy rápidamente".
La variedad Phoenix canariensis -palmera canaria- es la más vulnerable y el principal objetivo de este insecto volador cuyo primer brote se detectó en el entorno de la playa del Pinar.
Los profesionales del sector estiman que el número de palmeras perdidas en la provincia ya roza el medio millar y la situación de la capital no es más optimista. Según los informes municipales, en el puerto de Castelló "ya han muerto prácticamente todas las palmeras canarias".
La plaga también se ha cobrado decenas de ejemplares en espacios públicos tan representativos como el paseo Buenavista, el parque de la Panderola, Capuchinos y Juan Sebastian Elcano.
El concejal de Sostenibilidad y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Castelló, Gonzalo Romero, explicó que el ayuntamiento "ha trabajado desde el primer momento en función de sus competencias" y que ha iniciado hasta tres tipos de tratamiento.
Los dos primeros han demostrado una eficacia relativa que no ha logrado detener la plaga y consisten en la fumigación con un insecticida recomendado por la Conselleria de Agricultura y la inyección con un segundo producto (abamectimina) al tronco de la palmera. Romero anunció que, ante la resistencia del picudo, el ayuntamiento ha decidido aplicar esta misma semana un nuevo tratamiento a través de la utilización de insectos microscópicos que devoran el picudo.
Sabater exige más medidas
La edil socialista Isabel Sabater, manifestó que el ayuntamiento y la conselleria han actuado "tarde" y exigió que se invierta para abordar el problema. "Desde el PP, el señor Romero siempre nos había contestado que la responsabilidad es de la conselleria. Gonzalo Romero no puede excusarse en la competencia de la conselleria. Ahora están tratando las palmeras públicas; pero también debe actuar sobre las privadas porque están extendiendo la plaga. Ha faltado información de lo que se tiene que hacer, los folletos informativos no han llegado y no se están retirado todas las palmeras como se debe hacer. Es una plaga muy grave y si hay que sacar recursos, se sacan, porque esta plaga está afectando a todos".