R. PARDO CASTELLÓ
Los trabajadores de Reyval Ambient SL, de l'Alcora, están realizando una campaña de movilizaciones y recogida de apoyos popular para evitar el cierre de la empresa, del que acusan al alcalde Javier Peris, pese a que fue decretado por la Conselleria de Medio Ambiente por carecer de autorización ambiental integrada y las emisiones de malos olores que generan problemas a los vecinos.
En las octavillas repartidas los 55 operarios afirman que Peris es el responsable del cierre y la paralización de la actividad desde el viernes y califican su actitud de "temeraria y contraria a derecho", además de criticar la política de hostigación contra la empresa, con continuas inspecciones. Denuncias que también efectuaron ayer en Castelló, donde realizaban una recogida de firmas
Peris rechaza todas las acusaciones, "puesto que el cierre lo decretó, tras una inspección y unos meses de plazo, la Conselleria de Medio Ambiente atendiendo un informe de sus inspectores, que detectaron carencia de licencias y riesgo para los vecinos". Les remite a la conselleria "o a su gerente, Daniel Latorre que no adoptó medidas correctoras".
Tampoco entiende la afirmación de actuar contrario a derecho "cuando se cumple con la ley".