J.R. CASTELLÓ
Una de las sorpresas del proyecto de presupuestos para 2010 es que no aparece en el apartado de carreteras el polémico vial de Cabanes a Orpesa.En las cuentas de 2009 sí que figuraba una consignación de 250.000 euros para el tramo pendiente, que tiene un coste de 23 millones.
Después de 13 años de trámites, de cambios en el proyecto y de millones de euros gastados, la carretera sigue a medio construir. La Conselleria de Infraestructuras se vio obligada a dividir en dos fases el vial para poder empezarlo. Mientras se construía una parte, se resolvían los problemas medioambientales de la otra, la que discurre junto al Desert de les Palmes. En junio de 2006, el entonces conseller de Infraestructuras, José Ramón García Antón, inauguró 6,7 kilómetros, con una inversión de 22 millones de euros. Se trataba del tramo menos problemático de una carretera concebida para conectar el interior y la costa de Castelló.
La Conselleria aprobó ese mismo año el proyecto básico del tramo pendiente, el de la discordia, manteniéndose firme en la opción sur pese al rechazo de los ecologistas. Han pasado más de tres años y el tramo pendiente desaparece de los presupuestos.