NEREA SORIANO CASTELLÓ
Hasta once municipios de la provincia de Castelló se han acogido al plan de saneamiento de las deudas con empresas impulsado por el Ministerio de Economía. Entre ellos destaca el ayuntamiento de la capital de la Plana que ha solicitado un préstamo de 18,9 millones para poder hacer frente al pago de facturas de pequeñas y medianas empresas y de autónomos que
han prestado sus servicios al consistorio castellonense y que no han podido cobrar. La decisión del equipo de gobierno que lidera Alberto Fabra ha dejado en evidencia la gestión financiera llevada a cabo por el Partido Popular y que ha desembocado en una cuenta de tesorería bajo cero.
Según fuentes del ministerio, el consistorio ya ha aportado la documentación que acredita que el dinero se ha utilizado para el pago a las empresas y no en otros menesteres, requisito imprescindible para poder acogerse al plan. Las mismas fuentes apuntan que si no se han confirmado todos los pagos, se está en proceso de hacerlo.
El plan de saneamiento se impulsó a principios de 2009 para que las empresas contratadas por los ayuntamientos pudieran cobrar y recuperar así el equilibrio financiero. Es por ello que una de las condiciones es que en el plazo máximo de un mes -a contar desde la formalización de la operación- se debía cancelar la deuda. Otra de las condiciones es aportar un plan de saneamiento que asegure la capacidad del pago de la deuda en un plazo máximo de seis años.
En en el caso de Castelló, dicho plan recoge la subida del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) con incrementos de más del 6% y una revisión catastral que entraría en vigor en el año 2012. Con estas subidas se garantiza el pago del préstamo.
Otro municipio que se ha visto abocado a acogerse a este plan de ayuda para saldar su deuda con las empresas ha sido Burriana. El equipo de gobierno del Partido Popular y que dirige José Ramón Calpe ha formalizado su préstamo por un total de 2,4 millones de euros, cantidad que adeuda al cierre del ejercicio de 2008. El concejal de Hacienda, Javier Perelló, explica que la principal causa por la que se ha llegado al endeudamiento ha sido la caída "exponencial" de las licencias de obras y las plusvalías. "Por estos conceptos se han dejado de ingresar alrededor de dos millones de euros", asegura el edil. Perelló añade que los ingresos ya se han corregido en 2009 y que el plan de saneamiento se basará en la reducción "al máximo" del gasto corriente.
Torreblanca y Borriol también se han endeudado con 1,1 millones de euros para pagar a los proveedores. Al igual que en Burriana, el alcalde de Torreblanca, el popular Juan Manuel Peraire, apunta que el motivo principal que ha causado el déficit ha sido por la caída en ingresos de licencias de obras. En concreto, Peraire hace mención a obras "importantes" que las empresas no se ha atrevido a desarrollar debido a la crisis del sector inmobiliario.
Reducción en las fiestas
En el plan de saneamiento, Torreblanca ha tenido que reducir las partidas de varias concejalías (entre ellas la de Fiestas en un 50%), se ha rebajado el sueldo a los concejales y se han reducido las subvenciones. Estas medidas se tendrán que mantener durante seis años "si no aumentan los ingresos", concluye el munícipe.