J. L. G. VALENCIA
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El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, parece dispuesto a llegar al Comité Ejecutivo Nacional del PP que Mariano Rajoy ha convocado para el martes con la crisis por el caso Gürtel resuelta. Camps tiene clara la fórmula para cubrir el vacío generado tras la destitución de Ricardo Costa como secretario general y portavoz en las Corts; ahora sólo pretende alcanzar el "máximo consenso posible" con los tres barones provinciales del partido en torno a los nombres.
Según confirmaron anoche desde Presidencia, el comité regional que aprobará los nombramientos se celebrará antes de la reunión del martes. Así, el nuevo secretario general, que se conocerá mañana lunes según lo previsto, saldrá de entre los 21 vocales del comité ejecutivo regional. Será a la fuerza un cargo de perfil bajo, escogido de una lista limitada en la que se encuentra como máximo exponente Alfonso Grau, teniente de alcalde y hombre de confianza de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. También suena la alcaldesa de San Vicent del Raspeig y viuda de García Antón, Luisa Pastor.
Precisamente por ese perfil discreto, Camps va a escoger a alguien de su núcleo duro de consellers como hombre fuerte, quien ocupará el cargo de coordinador del partido. El elegido podría hallarse entre los tres vicepresidentes -Juan Cotino, Gerardo Camps y Vicente Rambla- o el conseller de Inmigración, Rafael Blasco, a quien Presidencia ha rescatado los últimos meses para ayudar a Camps a lidiar con la crisis.
Esta figura, la del coordinador, no es una excentricidad en el seno del PP. Ángel Acebes ya ocupó ese cargo a nivel nacional entre 1996 y 1999, cuando Álvarez Cascos compatibilizaba la secretaría general con una cartera ministerial.
Fuentes próximas a Camps mostraron su confianza en que este fin de semana la crisis quede zanjada "con el máximo consenso posible". Y es que, pese a que el presidente dirige la resolución del conflicto, parece haber interiorizado el mensaje de sus barones, que le pedían contar en la toma de decisiones. Aunque, por otro lado, no se ha producido la reunión entre Camps y los líderes provinciales, como también le pedían.
El entorno de Camps apuntaba incluso que el acuerdo sobre el nombre de los sustitutos de Costa podría estar cerrado ya con el líder del PP de Valencia, Alfonso Rus, y con su homólogo en Castelló, Carlos Fabra. No así con el presidente provincial alicantino, el zaplanista José Joaquín Ripoll, que mantenía ayer el pulso al jefe del Consell.
Las mismas fuentes confiaban en limar las asperezas con el líder zaplanista este fin de semana, con el objetivo de anunciar la salida de la crisis este lunes y llegar el martes a Madrid sin la imagen de debilidad interna que le acompaña estas semanas.
No pactó "ni con Zaplana"
El otro frente abierto por la destitución de Ricardo Costa, la vacante en el puesto de portavoz en las Corts, también quedará cerrado este lunes. Camps previsiblemente aprovechará la reunión del grupo popular de las Corts -convocada para estudiar los presupuestos de la Generalitat-para zanjar la provisionalidad de Rafael Maluenda y oficializar su cargo. Así, el veterano diputado pasará a ser portavoz de derecho cuando en realidad ya lo era de hecho, por su experiencia y trabajo en la sombra del grupo durante los últimos años.
Todo eso en la vertiente orgánica; respecto a la situación del Consell, fuentes cercanas al presidente descartaron completamente que se vaya a producir una remodelación, y mucho menos que esos hipotéticos cambios vayan a ser consensuados con ninguno de los dirigentes del partido. "Camps no negoció sus consellers ni siquiera con Zaplana en momentos mucho peores. En aquellos tiempos, pactando algún nombre se hubiera arreglado el conflicto interno y no se hizo, ¿por qué se va a hacer ahora?", reflexionaban.
Con esta negativa a mover las sillas de su gobierno, Camps frusta las expectativas de la dirección nacional del PP, que según diversas fuentes espera que el presidente aparte a los cargos del partido y del Consell salpicados por el sumario, como los vicepresidentes Juan Cotino y Vicente Rambla.