ELENA MORENO LA VALL
La edil socialista de la Vall d'Uixó, Mª Dolores Algar, ha vuelto a reiterar sus acusaciones contra la concejala de Interior, Elena Vicente-Ruiz, por perdonar presuntamente multas de aparcamiento en la zona azul. Algar ha concretado asegurando que eran 538 denuncias por aparcar en la zona azul las que la edil de Interior había "perdonado" por imposibilidad de cobro, ya que se trataría de personas que viven fuera de la Vall.
Mª Dolores Algar ha asegurado que Elena Vicente-Ruiz "acaba de firmar dos decretos para perdonar estas multas, sanciones que van desde los 30 a los 150 euros". Además, Algar ha recordado que "gracias a la nefasta gestión de la señora Vicente-Ruiz, el ayuntamiento perdió 4.640 euros por caducidad de sanciones". Cabe recordar que la semana pasada Algar denunciaba que el 25 de septiembre se aprobaron los decretos 217 y 2296 "que anulan diversas sanciones de tráfico por imposibilidad de cobro, al tratarse de personas que viven fuera de la ciudad".
Con todo esto, la concejala socialista ha señalado que la alcaldesa de Bonig "ha permitido que se pierdan 24.510 euros en multas por infracciones cometidas por ciudadanos que no son de la Vall", un dinero con el que considera que "podríamos haber mejorado el parque móvil de la policía, que es vergonzoso".
Por otra parte, Algar ha advierte que "en este negocio de la ORA sólo gana la empresa privada" y afirma que las denuncias de la ORA "sólo las vamos a pagar los valleros".
Además, Mª Dolores Algar asegura que Bonig "mintió cuando justificó la zona azul", y considera que el pago por la zona azul es "otro impuesto más que los vecinos de la Vall tenemos que pagar por utilizar las calles, que son del pueblo, para que otros se forren".
Rectificación pública
Ésta ha sido la respuesta de Algar a la amenaza de querella anunciada por Elena Vicente-Ruiz si la socialista no se retractaba públicamente de estas acusaciones antes del lunes. La edila popular afirmaba que ya se le había acabado la paciencia respecto a las declaraciones de Algar, y aseguraba que si no pedía disculpas públicamente, se querellaría contra ella por injurias y calumnias.