NACHO MARTÍN CASTELLÓ
El Partido Popular tendrá mayoría en la comisión de investigación del Ayuntamiento de Castelló que indagará los pagos millonarios del consistorio a tres empresas vinculadas al sumario Gürtel por la posible financiación ilegal del PP, según informaron ayer fuentes municipales.
Los populares aseguran que ofrecerán "máxima transparencia" para demostrar que "no existen irregularidades", pero ya han anunciado que pretenden limitar la investigación a un máximo de 30 días y que no renuncian a utilizar su mayoría absoluta en caso de que no haya consenso con el resto de grupos a la hora de redactar las conclusiones.
Este organismo se creará el próximo martes y el PP ya ha anunciado que cederá su presidencia al portavoz del Bloc, Enric Nomdedéu, en un intento de lograr una supuesta neutralidad en una comisión que se crea a petición del grupo municipal socialista.
Sin embargo, el PP se guarda un as en la manga y la posible presidencia del Bloc no impedirá que los cuatro concejales designados por Alberto Fabra tengan la última palabra gracias a una composición de 4 ediles del PP, dos socialistas y uno del Bloc. Así lo explicaba ayer el edil de Economía, Juan José Pérez Macián. "Seguiremos teniendo mayoría con la misma composición que tuvo la Comisión de Modernización porque el reglamento indica que debe haber proporcionalidad respecto a la composición del pleno. Y tenemos el mismo espíritu de consenso, lo cual no quiere decir que, si no hay consenso, no tengamos el derecho de usar nuestra mayoría".
En la misma línea, Macián confirmó su intención de limitar la existencia de la comisión a un máximo de 30 días, "dado que entendemos que se trata de un plazo razonable y hay cosas que no se deben alargar de forma inútil". A juicio de Macián, "los objetivos están marcados y está claro lo que tenemos que mirar, y hay tiempo de sobra porque se puede trabajar todos los días si se quiere".
Mientras tanto, el grupo socialista ha reclamado que el PP "no ponga cortapisas" y recuerda que ni el secretario ni el reglamento contemplan limitación temporal alguna. A este respecto, el portavoz socialista, Juan María Calles, recordó que la normativa que rige el pleno indica textualmente que una comisión de estas características "se extinguirá automáticamente una vez haya terminado de desarrollar las funciones que motivaron su creación".
Además, cuestionó que el PP se haya negado a renunciar a su mayoría. "El grupo socialista trabajará con el máximo esfuerzo y rigor para fiscalizar las adjudicaciones millonarias que han recibido en los últimos seis años las empresas vinculadas a la trama Gürtel. El interés del PSPV será el interés general de Castelló. Si el PP hubiera tenido una voluntad máxima de transparencia hubiera renunciado a la mayoría".
Por su parte, el portavoz del Bloc, Enric Nomdedéu, no quiso adelantarse a los acontecimientos y evitó pronunciarse sobre su posible presidencia. No obstante, recordó que entre sus condiciones para aceptar el cargo destaca el compromiso de que el PP "no utilice su mayoría y permita que todos los acuerdos se aprueben sólo por consenso; que no nos levantemos de esa mesa hasta que haya consenso".
El objetivo de la comisión es investigar todas las adjudicaciones y pagos sin contrato a las empresas Lubasa, PIAF y Facsa entre los años 2003 y 2009.