XAVIER MANZANET VILA-REAL
La calle Joan Baptista Llorens de Vila-real, que junto con Vicente Sanchiz y San Manuel constituyeron lo que era la carretera Nacional 340 a su paso por el interior de la ciudad, se ha convertido en una auténtica pesadilla para personas que utilizan silla de ruedas para sus desplazamientos y también para las mamás que llevan cochecitos de bebé. Algunos de los discapacitados han han comentado a Levante de Castelló estar extrañados porque una entidad como Acudim "que se mueve tanto en favor de los discapacitados no ha informado sobre lo imposible que resulta transitar por la calle". "La concejala de Bienestar Social, Teresa Andrés, debería pasearse por todo el tramo de la calle para comprobar la realidad sobre el terreno y actuar en consecuencia porque Joan Baptista Llorens es, sin duda, la peor calle de la ciudad para una persona con dificultades de movilidad", añaden los afectados.
Según estos vecinos es "imposible" utilizar las aceras de esa calle porque las rampas que existen no son tales, los bordillos son muy altos e incluso a la bajada de alguno de ellos una rueda puede quedarse enganchada en el alcantarillado, "y es imposible que uno salga por sus propios medios". Para los discapacitados consultados por este periódico, Teresa Andrés "debe darse una vuelta y, de paso, que mire cómo podemos bajar o subir cuando llegamos al cruce con la calle Cronista Traver. Que lo vea porque, seguro, pondrá solución con la ayuda del Grup d'Obres i Serveis".