EFE CASTELLÓ
La secretaria de organización del PSOE, Leire Pajín,aseguró ayer que la diferencia entre su partido y el PP frente a la corrupción es que los socialistas apartan de sus filas a los militantes implicados ante la "mínima sospecha", por lo que "nadie" puede decir que son "iguales" al respecto.
Leire Pajín hizo estas declaraciones en un acto celebrado en la localidad de Almenara, en el que también participaron el secretario general del PSPV-PSOE, Jorge Alarte, y el secretario provincial Francesc Colomer. Según dijo Pajín, mientras que el PP lleva "meses" sin tomar "ni una sola decisión" sobre el caso Gürtel, el PSC tardó "exactamente dos horas" en decretar la suspensión cautelar de militancia a los miembros del partido detenidos en la operación "Pretoria".
Pajín auguró que al PP "le quedan muchos años de oposición" e instó a sus dirigentes a aprovecharlos para "ver si así arreglan sus líos". A su juicio, el presidente de los populares, Mariano Rajoy, está más ocupado en resolver los "problemas" que le "generan" la presidenta del PP madrileño, Esperanza Aguirre, y su homólogo valenciano, Francisco Camps, que en los de los ciudadanos.
Ley de la dependencia
Por su parte, Jorge Alarte reivindicó la aplicación de la Ley de la Dependencia en la Comunitat Valenciana, porque, según recalcó, esa es también "otra de las razones" por la que el president de la Generalitat "se debe ir a casa". En ese sentido, se comprometió a que todos los dependientes valencianos tengan reconocidos sus derechos "en 30 días" si él es el próximo presidente de la Generalitat.
Alarte añadió además que los socialistas valencianos no van a aceptar "ningún chantaje" pese a que los populares les amenacen con no darles representación en los consejos de administración de las cajas de ahorros o les pidan "callarse" y no "alzar la voz" en sus denuncias de que "el plan Confianza es la última gran mentira de Camps". Alarte auguró que viene "tiempo de cambio" en la Comunitat y se comprometió a "hacer un esfuerzo" para "explicar la alternativa".
Por su parte, Francesc Colomer reconoció que "resignación" de los socialistas y "falta de fe en ellos mismos" han sido "el combustible" y las "alas" que han mantenido "vivo" al PP. No obstante, aseguró que ahora "esa resignación" se acaba porque "toca hacer historia" y culminar "el sueño colectivo de una generación que aguarda el cambio en esta provincia y en esta comunidad".