J. A. CASTELLÓ
Sólo dos cajeras de Ibercaja, de las seis personas que declararon ayer en representación de los bancos, aportaron un dato revelador: José Salvador del Campo, chófer de Fabra, realizó diversos ingresos a nombre de su jefe, según informó ayer la Cadena Ser.
Por su parte, otro de los empleados de banca que fue citado ayer como testigo aseguró a Levante de Castelló que no recordaba si Fabra acudió en el año 1999 a la entidad financiera para la que trabajaba con el fin de ingresar los cheques en sus cuentas corrientes. "La verdad, nosotros unas veces estábamos en la caja y otras veces en otras secciones comerciales del banco. Yo incluso trabajaba en campañas de tarjetas de crédito. Y hace tanto tiempo que no recuerdo nada de estos ingresos. Lo único que puedo decir es que a Fabra lo conozco por los periódicos. Nunca le vi por el banco". La ley obliga a los bancos y cajas a conservar durante un período mínimo de 5 años los documentos que acrediten adecuadamente la "realización de las operaciones".