JORDI RUIZ CASTELLÓ
Las palabras de Carlos Fabra sobre Ricardo Costa sonaron a epitafio político: "Tiene sólo 37 años y toda la vida por delante. Tendrá siempre mi apoyo personal". Fabra circunscribió su respaldo a la esfera personal, consciente de que no podía extrapolarlo a la organización provincial. En el PP castellonense dan por seguro que ni Ricardo Costa ni su hermano mayor Juan repetirán en las listas electorales del PP por Castelló, de las que no han salido desde hace tres lustros.
La matriarca del clan de los Costa, María Dolores Climent, fue la primera en formar parte de una candidatura del PP. Concurrió en las municipales de 1991 en la lista encabezada por José Luis Gimeno que se hizo con el gobierno local de Castelló. Pero el salto cualitativo lo dio el hijo primogénito, Juan, quien, en las generales de 1993, con apenas 28 años, encabezó la lista del PP de la provincia. Desde entonces y pese a sus renuncias al acta de diputado, ha repetido de manera consecutiva en cinco citas electorales. Su punto álgido lo alcanzó en 2003, en el tramo final del mandato de Aznar, en que ocupó la cartera ministerial de Ciencia y Tecnología.
A su hermano Ricardo le dio por la política regional. Desde el vivero de Nuevas Generaciones pasó a formar parte de la lista autonómica de Castelló y en 1995, con apenas 23 años, salió elegido diputado en las Corts, cargo que mantiene desde entonces.
En el PP castellonense ya nadie da un euro por el porvenir político de los hermanos Costa. El que primero empezó a tentar a la suerte fue Juan, quien, después de la derrota de las generales de 2008, encabezó la revuelta contra Rajoy y se postuló para sucederle al frente del PP. Pero fracasó y acabó relegado en el partido.
Llegó el caso Gürtel y el que entró en escena fue Ricardo, quien tuvo los redaños de enfrentarse contra la dirección nacional del partido por su decisión de apartarle de la secretaría general. El desafío le ha costado la suspensión de militancia y, seguramente, la carrera política. Lo mismo que a su hermano Juan, quien no ha tenido reparos en criticar públicamente a Mariano Rajoy y a Francisco Camps por el modo en que han gestionado la crisis del partido.