RAMÓN PARDO ORPESA
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Los dos concejales socialistas de Orpesa llevaron ayer de nuevo al salón de plenos sus discrepancias, votando de forma diferente la mayoría de los 16 puntos tratados. Algo que coincide con la reapertura del expediente desde el PSPV provincial a la ex portavoz, Rosa Sabater, por no dimitir. Tras el cambio del número 2 del grupo, con la llegada del secretario general del PSPV local, Tomás Martín, las diferencias se volvieron a solventar en público, ante la perplejidad de los asistentes.
Sabater, que sostiene que desde el PSOE nacional le piden que "aguante", protagonizó un enfrentamiento dialéctico con el alcalde Rafael Albert, al preguntarle cuánto había cobrado por comisiones por las obras realizadas en el municipio. Lo que el primer edil consideró "injurioso e insultante", a la par que le instaba a preguntarle a su secretario general y compañero, además de constructor, "para que le informe de cuántas comisiones me había pagado antes de ser concejal".
Las discrepancias socialistas llegan apenas tres meses después de la toma de posesión de Martín, con asistencia del secretario general del PSPV, Francisco Valverde, en un pleno en el que el nuevo portavoz prometió acabar con la mala imagen del grupo.
Todo en una sesión que aprobó la rebaja del IBI, las nuevas cargas contributivas por la urbanización de Platgetes o la admisión de una enmienda al acuerdo de concesión de la piscina municipal y la zona deportiva aneja presentada por la mercantil Marina d'Or.
El pleno asumió, a propuesta del PP, tras haber rechazado antes otras del Bloc, la rebaja del IBI urbano del 0,7 al 0,67 y del rústico del 0,5 al 0,3. El consistorio dejará de ingresar 500.000 euros que espera recaudar con ingresos por alta de 5.000 viviendas y los 14 millones del plan municipal del suelo.
Aprueban nuevas contribuciones
para Plagetes
El pleno aprobó las contribuciones por la urbanización de les Platgetes, por 2,7 millones. La medida contó con los votos en contra del Bloc y la socialista Sabater. En el caso de los nacionalistas porque "no está el informe que justifique qué se modifica, más cuando el 80% de la obra está hecho".
El edil de Urbanismo Tomás Fabregat, negó que hubiera nada raro y que "vamos de la mano de los vecinos. Inicialmente no querían cambiar las farolas y con la obra en marcha, sí. Siempre les tuvimos en cuenta. Mañana mismo nos reuniremos con ellos y la empresa otra vez". De ésta dijo que "no ha actuado con diligencia". r. pardo orpesa